El Ibex ha comenzado el mes con un alza del 1%, al igual que el Eurostoxx, dentro de un clima de confianza basado en la convicción de que los tipos de interés van a seguir muy bajos por una larga temporada.

El Nikkei ha subido un 0,40% aun cuando el sector manufacturero, medido por el PMI, se mantenga por debajo, aunque no alejado, de los niveles de expansión. En China, también el PMI se ha situado -aunque en el límite, 49,9- por de debajo de los 50 puntos, que indican recuperación.

El influyente presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudlley, ha dicho que espera al menos una subida de los tipos antes de que finalice 2017. En 2016, ni mencionarlo después de la decepción sufrida el viernes con el dato de crecimiento de la economía americana en el segundo trimestre, que se quedó en el 1,2% cuando se esperaba el 2,5%.

En esta etapa post-decepción, se ha reanimado la compra de bonos, con lo que sus rendimientos siguen minimizándose, lo que no impide que se reanimen las bolsas, especialmente esta mañana en Milán después de los tests de estrés de la banca europea, en que sólo suspendió Monte dei Pachi, que ha anunciado una ampliación de capital de 5.000 millones de euros. Renzi ha renunciado a ofrecer ayudas a la banca.

En el resto de Europa, tendremos información sobre la evolución de la industria manufacturera en toda la zona, incluida España, donde hoy Melià ha anunciado unos beneficios de 45,24 millones de euros en el primer semestre, más del doble que el año pasado. No cabe un alfiler en nuestras costas, con lo que sus expectativas son igualmente favorables.

En Wall Street, indicadores sobre la posibilidad de una recesión han aumentado, pero la Reserva Federal ha retirado el pie sobre el pedal de los tipos definitivamente. Hoy no hay allí resultados empresariales significativos. Los inversores han tomado nota de la fortaleza de los valores tecnológicos. Los futuros del S&P suben un 0,16%.