Cuando llega el frío, a todos nos entra esa mezcla de pereza y urgencia: pereza porque no apetece salir de la cama, y urgencia porque la casa se siente como una nevera. Es en ese momento cuando empezamos a pensar en soluciones rápidas que no disparen la factura de la luz ni obliguen a encender toda la calefacción central. Lidl, que suele acertar con sus pequeños electrodomésticos de temporada, ha puesto a la venta un calefactor sencillo, barato y sorprendentemente eficaz que se está ganando su hueco en muchos hogares.
A primera vista no parece gran cosa: un aparato compacto, blanco, de diseño básico. Pero esa simplicidad es parte de su encanto. Tiene dos niveles de potencia, 1.000 y 2.000 W, lo que permite adaptarlo a diferentes necesidades. Si solo quieres templar una habitación mientras te vistes o trabajas un rato, basta con el nivel más bajo. Si necesitas una ráfaga de calor más intensa, el modo de 2.000 W cumple perfectamente. No hace milagros, pero sí ofrece una respuesta inmediata, que es lo que muchos buscan en un calefactor portátil.
El calentador que ahorra energía y calienta la casa
Además del selector de potencia, incluye un termostato regulable que ayuda a mantener una temperatura constante sin que el aparato esté funcionando al máximo todo el tiempo. Ese detalle marca la diferencia en el consumo, porque evita estar encendiendo y apagando continuamente. También incorpora una función de ventilación, algo que le da un uso extra durante los meses más cálidos, aunque no sea su principal atractivo.
Un punto a favor que no hay que pasar por alto es la seguridad. Trae protección contra sobrecalentamiento y un sistema que apaga el aparato automáticamente si se vuelca. Puede parecer un detalle menor, pero en aparatos portátiles es fundamental, sobre todo si se usan en baños, dormitorios pequeños o casas con mascotas o niños curiosos.
Quizá donde más destaca es en la relación entre lo que cuesta y lo que ofrece. No pretende competir con sistemas de calefacción más grandes ni reemplazar un radiador en un salón amplio. Su propósito es otro: aportar calor rápido, puntual y económico en espacios pequeños. Y en eso cumple sobradamente.
En definitiva, este calefactor de Lidl demuestra que no hace falta gastar mucho para ganar en comodidad. Es práctico, ligero, seguro y perfecto para esos momentos del día en los que un poco de calor marca la diferencia. Para quien busque una solución asequible y eficaz, es difícil pedir más.
