Dos semanas de vacaciones de verano y, de repente, te das cuenta de que el coche hará mil kilómetros con el móvil en el portavasos haciendo de GPS. El coche es de 2009, salió de fábrica sin pantalla, y la radio es una unidad de doble DIN que ocupa el agujero pero no hace nada de todo aquello que sí hacen los coches nuevos. El problema no es el coche: es que cada vez que tienes que consultar la ruta tienes que tocar la pantalla del teléfono, y en carretera esto no es seguro.
Una pantalla añadida al parabrisas con ventosa, el reproductor Hippcron XSP-2, resuelve exactamente esto sin pedir cita en el taller. Y el verano es el momento en que se nota más la diferencia, porque en un viaje largo un coche con CarPlay y uno sin parecen de generaciones distintas.
Siete pulgadas de pantalla que cambian cómo gestionas el coche
El Hippcron XSP-2 tiene una pantalla táctil de 7 pulgadas y funciona por Bluetooth y WiFi con el móvil: una vez el teléfono está en el bolsillo o en el portavasos, la pantalla se activa y lee el CarPlay o el Android Auto sin cable. La ruta sale entera, las llamadas se gestionan desde el volante si tienes manos libres en el coche, y la música para para atender la llamada y reanuda cuando termina. Nada que no haga un coche de gama alta, pero aquí en un coche de 2009.
El audio sale por transmisor FM (sintonizas la frecuencia en la radio del coche y la pantalla habla por los altavoces originales) o por la salida AUX si la radio lo admite. Pesa menos de 1 kg y el conector es el enchufe de doce voltios. Ni obra, ni electricista, ni factura de taller.
El modelo básico incluye la radio y el CarPlay. La variante que sale a cuenta para quien hace maniobras en zonas ajustadas es la que lleva cámara de marcha atrás: la imagen aparece en la pantalla al encender la marcha atrás, cosa que en un coche sin ningún sensor es una ventaja concreta, no un extra de catálogo.
El inconveniente es claro: el adhesivo del disco de la ventosa aguanta bien en otoño y en invierno, pero en verano, con el sol directo sobre el parabrisas, cede. Hay que revisar la fijación cada dos o tres semanas o usar un adhesivo de recambio. No es un problema del aparato en sí, pero sí algo que conviene tener presente antes de salir de autovía.
Cuándo es un buen momento para añadirlo al coche
Si el coche ya tiene pantalla de fábrica o una unidad DIN aftermarket instalada, este aparato no aporta nada que no tengas. Pero si el tablero es uno de aquellos con radio básica y nada más, y usas el móvil como GPS en cada salida larga, la compra corta una mala dinámica de conducción que es a la vez incómoda y poco segura.
El precio ahora está rebajado respecto al habitual, y hay cuatro variantes para elegir: todas llevan la pantalla táctil de 7 pulgadas y CarPlay inalámbrico, y la diferencia entre ellas es si incluyen o no la cámara de marcha atrás. La variante con cámara es la que tiene más sentido para maniobras en zonas ajustadas.
El manos libres tiene un leve ruido de fondo en las llamadas: en marcha en carretera no se nota, pero en el silencio de una zona de servicio sí. Para llamadas cortas de gestión durante el viaje, no es ningún impedimento.
El verano es el momento en que la carencia de una pantalla en el coche se hace más evidente: viajes largos, rutas nuevas, calor que hace que el móvil se caliente colgado en el parabrisas y pierda señal. El reproductor Hippcron XSP-2 no cambia el coche por dentro, pero cambia cómo lo usas en los próximos 3.000 kilómetros. Y es la diferencia que notas a los cinco minutos de autovía, no a los seis meses.
Este artículo te ayuda a descubrir productos y a tomar mejores decisiones de compra. Algunos enlaces son de afiliados, por lo cual El Nacional puede recibir una pequeña comisión sin afectar el precio final ni nuestras recomendaciones.
