Si en épocas de calor sufres cuando te subes al coche después de haberlo tenido aparcado al sol durante un buen rato, hay un truco muy sencillo y recomendable, que te permite bajar prácticamente 20 grados de golpe en la temperatura interior del coche. Lo han descubierto unos expertos de Japón, que no han dudado a la hora de compartirlo públicamente, para que puedan seguir su ejemplo, y está comprobado que funciona a la perfección.
Este truco, que a priori puede parecer absurdo, consiste en dejar cerradas todas las puertas del coche, a excepción de una. Seguidamente, se debe de abrir y cerrar esta puerta reiteradamente, lo que genera un efecto de bombeo que expulsa todo el aire caliente que está en el interior, y permite que entre el aire fresco. Con este gesto, fuerzas la circulación del aire, y reduces de forma significativa la temperatura del interior, pudiendo bajarla en unos 20 grados.
No obstante, debes de tener en cuenta que esto sirve para eliminar el aire caliente que se ha acumulado dentro del coche durante el tiempo que lo has tenido aparcado, pero esto no provoca que baje la temperatura del salpicadero, del volante o de los asientos, que continuarán quemando. Así que estarás obligado a continuar esperando antes de iniciar la marcha. Por este motivo, es muy aconsejable que coloques un parasol reflectante como la solución más efectiva.