El Teatre de Bescanó se ingenió una estrategia esquivar la subida del IVA cultural en el año 2012, que pasó del 8 al 21%. La dirección del teatro decidió vender zanahorias -con un IVA de 8%- en lugar de entradas, como protesta por la medida económica. El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, entonces alcalde de Girona, dio apoyo a la iniciativa al lado del escritor Jordi Cabré.

Este lunes se cumplen cuatro años de "la queja de las zanahorias" y el teatro ha querido rememorarlo con la fotografía de aquel día, una imagen, como mínimo, curiosa.