El president, Carles Puigdemont, ha decidido trasladar al Born la celebración institucional de la Diada. El escenario no requiere ninguna explicación y, aunque no era voluntad del Govern, el traslado se produce en plena polémica sobre la utilización de este espacio por parte del Ayuntamiento para colocar una escultura ecuestre del general Franco en una exposición sobre Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano.
La decisión del Govern se produce, además, cuando el parque de la Ciutadella, que el ejecutivo tripartito de Pasqual Maragall había institucionalizado como espacio para la celebración oficial del 11 de Septiembre, está invadido por un ejército de cazadores de Pokemons que día tras día se instalan para recoger estos animalitos digitales.