Después de que la policía haya advertido un repunte en los casos de vecinos que confunden el chasquido de los látigos por los tiros de un arma de fuego, la policía de la ciudad de Reno, en el estado de Nevada (EE. UU.), ha prohibido su uso-- el de los látigos, no de las armas.

En los últimos años, el departamento de emergencias de la ciudad de Reno se ha visto obstruido por el número de personas que llaman para denunciar que han oído tiros. En muchos casos, la realidad es que los ruidos provienen de los látigos de los ganaderos, un instrumento común en esta zona rural del país para dirigir el ganado.

Pero el problema es todavía más grave, ya que los agentes de la autoridad también han advertido que los ciudadanos han empezado a utilizar los instrumentos en público, como instrumento de intimidación, en plena ciudad.

A causa del número de llamadas y la escalada en la violencia, el departamento de policía de la zona recomendó prohibir el uso para así evitar confusiones y heridos. Finalmente, el ayuntamiento de Reno ha decidido aprobar la medida y prohibir la posesión y el uso de los látigos en público. Por descontado, de las armas de fuego no han dicho nada.