La presentación de los presupuestos en sede parlamentaria implica una jornada maratoniana para los periodistas que siguen la crónica política y económica. En estas jornadas es más que habitual que algunos de los periodistas se conformen con comer un bocadillo.
En el caso de este martes es lo que han tenido que hacer la mayoría de los redactores que estaban en el Parlament. Entre otras cosas, porque a la cantidad de trabajo habitual se ha añadido que el vicepresident y responsable de Economia, Oriol Junqueras, ha empezado la presentación pública de los presupuestos con una hora de retraso: de las 12h prevista a las 13h.
El resultado ha sido que el refrigerio de la mayoría de los mortales que deambulaban por el Parlament ha sido un bocadillo... Eso sí, la demanda ha sido tan alta, que los más tardones han tenido que conformarse con un croissant porque ya no quedaba pan en la cocina.