Con la firma del decreto de disolución de las Cortes no sólo dejan su escaño los diputados, sino también el presidente del Congreso, Patxi López. La legislatura XI no ha sido fácil, tampoco para él, que ha tenido que lidiar con un Parlamento fragmentado y dos investiduras fallidas. Todavía no sabe si repetirá en el cargo; la estadística y la práctica política indican que es difícil, pero el presidente de la cámara se lo toma con humor y optimismo. “Yo lo que quiero es tener tiempo para tocar la guitarra eléctrica”, ha dicho a los periodistas en unos de sus apartes habituales. Parece que López es fan del rock, y uno de sus ídolos es Bruce Springsteen. Pronto irá a un concierto del Boss, a pesar de tenga que ir acompañado de los escoltas, como cargo institucional que es. No es la primera vez que asistiría protegido. Cuando era lehendakari confiesa haber asistido también a un concierto, y sentado en el césped, “donde es más divertido”, como un seguidor más y con la proximidad que le caracteriza.
El ojo de la aguja
Patxi y la guitarra eléctrica
El Nacional
Madrid. Martes, 3 de mayo de 2016. 16:20
Actualizado: Martes, 3 de mayo de 2016. 19:23
Tiempo de lectura: 1 minuto
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