En estos momentos de crisis climática, calentamiento global y encarecimiento de precios, cualquier propuesta es buena para reducir el consumo energético. La última llega de Francia, concretamente de Montpellier, y ya se ha hecho viral en las redes sociales: utilizar el parkour, aquel deporte urbano de riesgo, con el fin de apagar las luces que dejan encendidas innecesariamente algunos establecimientos en su fachada durante la noche. Escalando con facilidad las paredes, los jóvenes desactivan el interruptor y consiguen oscurecer los letreros y los escaparates cuando las tiendas están cerradas. Los aplausos de los peatones que observan este experimento en directo constata el apoyo público que recibe. Y que no se preocupe nadie (en las redes sociales hay bastantes voces críticas), porque con esta acción, los jóvenes solo apagan la luz del letrero exterior, sin afectar en ningún momento la situación en el interior.