Las largas horas ante el Photoshop o buscando el mejor filtro de Instagram para parecer perfecto se han acabado para las influencers de Noruega. El gobierno nórdico ha aprobado una ley que prohíbe a influencers y anunciados publicar fotografías retocadas. La propuesta la impulsó el Ministerio de Infancia e Igualdad y pretende luchar contra la publicidad engañosa y los ideales de belleza irreales.
La prohibición no es absoluta, ya que aquellos que sigan utilizando retoques y filtros tendrán que marcar las imágenes con una etiqueta diseñada por el gobierno. Entre los retoques la ley contempla alisar la y perfeccionar la piel, ampliar los labios y reducir narices o barrigas.
La nueva normativa noruega tiene homólogas en otros países, donde ante la creciente obsesión para imitar cuerpos imposibles con prácticas que son un riesgo para la salud han querido poner freno a la dictadura del Photoshop. El Reino Unido aprobó una ley similar en febrero de este año y en Francia ya hace cuatro años que se regula sobre este tipo de imágenes.