El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha tomado posesión del cargo en una serie de ceremonias que han comenzado con el juramento del cargo en un espacio muy significativo, la estación fantasma del Metro de Old City Hall, situada en Manhattan, justo al lado del ayuntamiento, y que estuvo en uso entre 1904 y 1945, cuando quedó fuera de servicio en favor de la más grande y versátil estación de Brooklyn Bridge – City Hall.

Al simbolismo de jurar el cargo en la estación situada más cerca de la Casa Gran de Nueva York se suma el detalle de que se trata de una estación fantasma muy bien conservada y con el aliciente de que su arquitectura tiene un importante regusto catalán, ya que lo que destaca de su construcción es la omnipresencia de la bóveda catalana, también llamada bóveda de ladrillo plano, una técnica constructiva tradicional muy habitual en la arquitectura catalana de la revolución industrial, como se puede ver en diversas fábricas y otras construcciones de todo el territorio catalán que utilizan esta técnica, como el Vapor Aymerich de Terrassa, sede del Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya (MNACTEC).

Detalle de la estación fantasma de Old City Hall de Nueva York / Foto: Efe

Otro ejemplo de bóveda catalana se encuentra en la Escola Industrial de Barcelona, en este caso parcialmente obra de Rafael Guastavino, el arquitecto valenciano que, después de formarse en Catalunya, se llevó la técnica de la bóveda de ladrillo plano a los Estados Unidos. Allí no solo popularizó la técnica, además, la patentó, de manera que solo podía utilizarla él o quien pagara derechos. Esta bóveda catalana de Guastavino es la que se puede ver en la estación de Old City Hall de Nueva York, así como en otras construcciones históricas de esta ciudad de los Estados Unidos.