El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha declarado esta semana que “el 2026 ya ha comenzado”, en un discurso retransmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), con el que ha querido anticipar simbólicamente una nueva etapa de transformación para el país. “Ya hoy es 2026, ha comenzado pronto, porque todo lo que hagamos ahora permitirá (…) la construcción de la patria pacífica y próspera”, ha afirmado el líder bolivariano, que ha vinculado esta idea con el anuncio de medidas en diversos ámbitos. El objetivo, ha dicho, es iniciar un nuevo ciclo político que ayude a reforzar la identidad nacional y la proyección de futuro.
Con esta puesta en escena insólita, Maduro intenta contrarrestar el aumento de presión de los Estados Unidos contra el régimen bolivariano, que las últimas semanas ha intensificado el despliegue militar en la zona del mar Caribe. A pesar de este contexto de alta tensión, el presidente ha defendido que el gobierno venezolano ha hecho “avances en estas últimas 23 semanas de amenazas”, especialmente en materia de “seguridad y defensa del territorio y de la patria”. Según Maduro, estas estrategias formarán parte de la estructura de país que, según él, ya debería estar en marcha de cara a 2026.
Esta no es la primera vez que Maduro anticipa el calendario oficial. Hace solo unas semanas, decretó que la Navidad comenzaría el 1 de octubre, como ya hizo el año pasado. El gobierno venezolano considera que adelantar las festividades genera un impacto positivo para “la economía, la cultura y la alegría del país”. Además, según Maduro, este periodo coincide habitualmente con una mayor distribución de ayudas y bolsas de alimentos en los barrios más desfavorecidos, una práctica habitual del chavismo en tiempos de dificultades. “Aplicaremos la fórmula de otros años, que nos ha ido muy bien”, aseguró el líder del régimen.