El conflicto que ha enfrentado a vecinos del barrio de la Vall d'Hebron con el Ayuntamiento de Barcelona y, más concretamente, con el distrito de Horta-Guinardó, por la privatización de una zona verde como aparcamiento de un club deportivo ha comportado que el Síndic de Greuges de Barcelona, David Bondia, haya emitido una dura resolución en contra de la actuación "arbitraria" del distrito y lo advierte de haber vulnerado "el principio de interdicción de la arbitrariedad de la Administración" recogido en el artículo 9.3 de la Constitución Española. La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha llevado a cabo esta actuación en respuesta a la queja presentada por un vecino de la zona.
Los hechos se remontan a mayo del 2021, cuando los vecinos de la Vall d'Hebron empezaron a expresar sus quejas por una actuación controvertida del Ayuntamiento, la habilitación de una zona de aparcamiento exclusivo para abonados de un club deportivo en un espacio situado en el paso de Isadora Duncan que hasta aquel momento era de uso de peatones y que está catalogado urbanísticamente en la categoría 6a, es decir, la reservada a parques y jardines. Según la resolución de la sindicatura, a la que ha tenido acceso elNacional.cat, la habilitación de la zona de aparcamiento exclusiva "no se encontraba justificada ni motivada, ni daba respuesta de manera coherente a ninguna problemática, especialmente teniendo en cuenta la existencia de plazas reguladas en zona verde completamente vacías".
Esta zona de aparcamiento fue adjudicada por el distrito de Horta-Guinardó al gimnasio Eurofitness Valle de Hebrón (UEsports - Centre Municipal de Tenis Vall d'Hebron), según admitió la concejala del distrito, Rosa Alarcón, en un escrito del 10 de junio del 2021, donde se aseguraba que con anterioridad las "instalaciones deportivas municipales Tenis Vall d'Hebrón y Olímpics solicitaron una ordenación del aparcamiento de los dos equipamientos en los entornos de Isadora Duncan", y que el distrito procedió a "sectorializar qué zona correspondía a cada instalación", aunque la implantación no se llevó a cabo hasta pasado el pico de la pandemia de la Covid.

En todo caso, el aparcamiento conflictivo estaba expresamente señalizado en los viales de acceso que identificaban claramente el solar como espacio reservado para los abonados al gimnasio, aunque no contaba con ninguna barrera ni requería ninguna identificación para poder acceder. En noviembre de 2021, en el marco del Consell de Barri de la Vall d'Hebron, la concejala Alarcón admitió que la zona de aparcamiento para abonados ya había sido motivo de una reunión con entidades vecinales para revertir la situación: "No estoy de acuerdo con lo que está pasando en estos momentos de ocupación de Isadora Duncan por parte del club de tenis", afirmó la concejala, para añadir que "eso pasó en un momento en que yo no estaba y que yo no estoy de acuerdo". "Esta situación se está revirtiendo en estos momentos y se revertirá", concluyó.
Contradicciones entre el distrito y el club deportivo
Ahora bien, no fue hasta enero de este 2022 que desaparecieron los carteles, aunque se seguía utilizando el espacio como aparcamiento hasta que este mes de septiembre, según comprobación de la misma Sindicatura, "los pilones que evitan el acceso a los coches en este espacio se han repuesto". En todo caso, y aunque el problema ya haya sido revertido, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha dado respuesta a una queja presentada el 7 de junio del 2022. A petición del síndico, el distrito expuso que no había tramitado ninguna autorización privativa para ubicar una zona de aparcamiento, aunque el director de EuroFitness Vall d'Hebron aseguró, en declaraciones a este medio, que contaban con "permiso del distrito para habilitar el aparcamiento".
Más allá de la flagrante contradicción entre las versiones del distrito y el club deportivo y el hecho de que se haya revertido la situación, la valoración de Bondia es todo un varapalo al distrito y, por extensión, a lo Ayuntamiento de Barcelona, ya que constata que "la actuación del distrito, que permitió que se habilitara este espacio calificado de 6a (parques y jardines) como parking para las personas usuarias de un equipamiento deportivo, es totalmente arbitraria". Además, añade que "se ha vulnerado también el derecho de la ciudadanía a disfrutar de un paisaje urbano armónico, y a la mejora, protección y mantenimiento de este".
"Me estoy pensando si es delito"
"Después de leer lo que he leído, me estoy preguntando si hay o no delito", ha asegurado, en declaraciones en elNacional.cat, el vecino que presentó la queja ante la Sindicatura de Greuges de Barcelona, señalando que el mismo Síndic menciona que se ha vulnerado un artículo de la Constitución. "Han quedado retratados", asegura, para añadir que "aunque hayan rectificado, si han cometido una falta o delito deberían ser sancionados". Además, se muestra convencido que, sin su denuncia de los hechos, "los letreros todavía estarían y los coches todavía aparcarían".