El acuerdo de presupuestos de la Generalitat en lo que ha llegado el president Pere Aragonès con los comunes y que ha comportado como vuelve que ERC al Ayuntamiento de Barcelona "facilite" las cuentas municipales, no ha gustado nada a su predecesor, el presidente Quim Torra, que le ha reprochado en un hilo de twitter el pacto y el precio que ha habido que pagar al consistorio de la capital de Catalunya: "Yo no acepté nunca ningún tipo de intercambio", ha dicho Torra.
En abril del 2020, meses antes de su inhabilitación por desobediencia, Torra consiguió aprobar los presupuestos de la Generalitat para el 2021, en pleno confinamiento por la pandemia de la Covid, gracias al aval precisamente de los comunes, pero ha querido marcar distancias con la situación actual apuntando que aquello fue un pacto en el "contexto de una legislatura políticamente acabada, por los caminos divergentes" de JxCat y ERC, que llevaron a un acuerdo con los comunes, fruto "de una urgencia, después de tres años consecutivos de prórrogas" presupuestarias.

"La excepcionalidad de pactar con los comunes –fuera de la mayoría independentista- solamente estaba justificada por la emergencia", tanto por la pandemia como para "salir de un periodo de alteraciones institucionales" por la aplicación del artículo 155 de la Constitución entre finales del 2017 y medios del 2018, ha alegado Torra.
Sin vinculaciones con el Ayuntamiento
Según Torra, la aprobación de los presupuestos para el 2020 "no estuvo nunca vinculada ni sometida a la aprobación de las cuentas de la alcaldesa Ada Colau al Ayuntamiento de Barcelona". "Yo no acepté nunca ningún tipo de intercambio ni de correspondencia con otras instituciones", recalca Torra, que considera "exigible un acuerdo independentista que incluya el presupuesto y vaya más allá para hacer realidad" la independencia.
Por todo eso, Torra ha reclamado "unidad de acción" entre ERC, JxCat y la CUP para "culminar el proceso de creación de la República Catalana" y ha defendido "replantear apuestas como el turismo de masas, el ocio de gran formato y las operaciones desajustadas a la voluntad popular y a las necesidades de las comarcas como son los Juegos Olímpicos Barcelona-Pirineus".
El trueque de los presupuestos
Después de anunciarse el acuerdo con los comunes, el presidente del Grupo Municipal de ERC a lo Ayuntamiento de Barcelona ha comparecido en el Parlamento de Catalunya para anunciar el cambio del sentido del voto en las cuentas de Colau, que los mismos republicanos rechazaron en Comisión la semana pasada.
Según ha especificado Maragall, ERC "facilitará" la aprobación de las cuentas, pero eso no cambia su "convicción" que los presupuestos presentados por el gobierno municipal, es decir, Barcelona en Comú y el PSC, no son los mejores para la ciudad, y en este sentido ha mantenido que su voto desfavorable del miércoles pasado sigue representando lo que pensamos". Con todo, ha justificado el cambio en el sentido del voto de las cuentas de Barcelona, que se votarán en el pleno de diciembre, por "la absoluta convicción de que actuamos sirviendo el interés general del país y tomamos las decisiones que nos corresponden para que Catalunya tenga unos presupuestos también necesarios para la ciudad de Barcelona".
Imagen principal: Quim Torra con Pere Aragonès / ACN