¿Nunca te has preguntado por qué tu calle se llama así y cuándo le pusieron ese nombre? Los barceloneses que tengan esta inquietud pueden consultarlo con facilidad gracias al nuevo portal web de nomenclátor que estrena la ciudad. Se trata de una herramienta digital que permite al usuario explorar fácilmente con un buscador el nombre oficial, actual e histórico de las calles, plazas, jardines y espacios públicos de la ciudad. La web pone al alcance de la ciudadanía las fichas de los más de 4.600 viales de Barcelona, con información detallada, fotografías y contexto histórico de los nombres y los cambios de nomenclatura que se han producido.
A pesar de ser una de las webs municipales más consultadas por la ciudadanía, la antigua página del nomenclátor se hizo hace veinte años y desde el consistorio apuntan que era necesaria una renovación funcional para mejorar la accesibilidad de la herramienta. Se trata de una base de datos histórica y compleja que ahora es mucho más fácil y ágil de consultar vía internet.
La nueva web del nomenclátor permite descubrir no solo el origen de los nombres de las calles, sino también la historia social, cultural y democrática que estos evocan. La nueva plataforma incorpora también información de la historia de las calles, año de aprobación, recorrido, fotos e informaciones detalladas, y también la localización de los viales sobre el mapa de la ciudad. También introduce la obtención de la acreditación de cambio de nombre de calle para poder realizar trámites.
De esta manera, un vecino de la Gran Via de les Corts Catalanes o un paseante curioso puede aprender a través de una búsqueda rápida cuál es la histórica institución medieval catalana a la que hace referencia, que originariamente el plan Cerdà la proyectó con el nombre de calle N —identificada con una letra, como todas las calles horizontales paralelas al mar—, que antes de 1900 era la calle de las Cortes y que durante la dictadura se llamó avenida de José Antonio Primo de Rivera. De la misma manera, se puede consultar la historia y los cambios de nombre del resto de calles barcelonesas.
Un "mapa de memoria colectiva"
Otro de los apartados de la web permite realizar consultas y proponer nuevas denominaciones directamente a la Secretaría de la Ponencia del Nomenclátor. La introducción de este nuevo canal supone una gestión mucho más eficiente de las comunicaciones con la ciudadanía. La ciudadanía también puede consultar los criterios generales, el procedimiento de asignación de nombres a los espacios públicos de la ciudad y el funcionamiento de la Ponencia.
La renovación se enmarca en el Plan estratégico de políticas de memoria del Ayuntamiento 2026-2030, que quería incorporar al nomenclátor criterios de memoria democrática, perspectiva de género y visibilización de colectivos históricamente infrarrepresentados. "Más allá de ser una guía urbana, el nomenclátor es también un mapa de la memoria colectiva. Los nombres de las calles reflejan los valores, las luchas y los referentes que una sociedad decide preservar y transmitir a las generaciones futuras", apuntan desde el consistorio barcelonés.
Una renovación del nomenclátor de acuerdo con los nuevos tiempos
En los últimos años, Barcelona ha impulsado una política activa de renovación del nomenclátor con una perspectiva feminista, que el gobierno de Jaume Collboni ha promovido para "hacer visibles colectivos y experiencias que durante muchos años han quedado fuera del relato público de la ciudad". Así, entre las dos ponencias de este 2026, se han aprobado 21 nuevas denominaciones dedicadas a mujeres representativas de la cultura, la ciencia, la filosofía, el activismo social, el sindicalismo y la política. De ahora en adelante, la intención también es el reconocimiento de figuras vinculadas a las memorias LGTBI.
Entre las nuevas incorporaciones destacan figuras como las escritoras Isabel Clara-Simó, Teresa Pàmies y Anna Maria Moix, o la fotógrafa Colita. La represaliada antifranquista Mercedes Núñez Targa sustituye también en el nomenclátor el nombre del falangista Ruiz de Alda en aplicación de la legislación de memoria democrática. También se incorporan Nativitat Yarza Planas, maestra republicana, primera alcaldesa elegida democráticamente en Catalunya; Gerda Taro, pionera del fotoperiodismo de guerra; Mercè Comaposada, cofundadora de la organización feminista Mujeres Libres; o las filósofas Hannah Arendt y Simone Weil.
