Follón en el Ajuntament de Barcelona por las imágenes virales de dos personas manteniendo relaciones sexuales en la estación de metro de Liceu. Tanto CDC como el PP han cargado duramente contra la gestión de la alcaldesa, Ada Colau, a quien consideran indirectamente responsable de situaciones de este tipo.

Los hechos, que tuvieron lugar el domingo, evidencian para Convergència una falta de orden del gobierno de la ciudad que encabeza Ada Colau. “Es lamentable”, ha afirmado Xavier Trias, visiblemente molesto. “No mantener el orden, que las cosas no sean serias, acaba teniendo estos resultados”, ha remachado.

Para los populares, Barcelona parece “un capítulo más de Gandía Shore”, el famoso reality de la MTV donde “vale todo”. El líder del partido en la ciudad, Alberto Fernández Díaz, ha criticado que a “la imagen cutre de los top manta y los hooligans que rompen extintores”, ahora se tienen que añadir “estas relaciones de pareja”.

"No es pecado"

Los cuperos son los únicos que han considerado normal la situación. "Es una tontería magnificar un hecho que es lo habitual", ha reivindicado la líder del grupo parlamentario de la CUP, Mireia Boya.

Las declaraciones, en el marco de una entrevista en Catalunya Ràdio, también le han servido a Boya para remarcar que "practicar sexo no es un pecado". Y vienen justo después de la polémica generada por las copas menstruales y esponjas naturales, planteado por la local de Manresa, como sustitución de los habituales tampax.

Investigación abierta

De momento, Transports Metropolitans de Barcelona, de quien depende el servicio, ya ha abierto una investigación con el fin de identificar a los dos protagonistas. Lo están haciendo, según ha podido saber El Nacional, con la colaboración de los Mossos d'Esquadra.

La sanción que podrían recibir es desconocida y todavía se tiene que calcular. Si bien podría ascender hasta los 6.000 euros, desde la empresa explican que podrían también haber incurrido en un delito más grave, en caso de que se considere que la práctica sexual se dio delante de menores de edad.

Con todo, tampoco se descarta a estas alturas que pueda tratarse de un montaje, es decir, de una simulación del acto. Aun así, explican a El Nacional, que la sanción sería la misma. "No es frecuente, es una cosa puntual", quieren dejar claro, a pesar de que remarcan que no tienen controlado en cuántas ocasiones se ha producido una situación similar.