Ante la amenaza de un desahucio inminente que podría tener lugar el 17 de septiembre, los antiguos pajareros de la Rambla han dado el paso de presentar una denuncia contra el Ayuntamiento de Barcelona con la intención, en primer término, de parar la posibilidad de que los echen de manera inmediata, y en segundo término, abrir un diálogo que permita encontrar una solución que satisfaga a los comerciantes, que a día de hoy ven muy en peligro sus negocios.

El conflicto entre los antiguos pajareros y el Ayuntamiento de Barcelona viene de lejos, pero con la reforma de la Rambla prevista para los próximos años, el consistorio ha previsto su desaparición definitiva. Ante eso, el paradista mayoritario de las antiguas pajarerías de la Rambla, la familia Cuenca, ha presentado un recurso contencioso-administrativo en los juzgados de Barcelona después de haber agotado todos los trámites del procedimiento administrativo para dejar sin efectos la Resolución de 14 de junio de 2021, correspondiendo al expediente administrativo incoado por el Ayuntamiento de Barcelona, que declara la extinción de las concesiones que ostentan a los antiguos pajareros de la Rambla.

Una de las paradas con una pancarta reivindicativa / Jordi Palmer

Tras anunciar el pasado mes de julio la presentación de esta denuncia, finalmente se presentó este lunes, para denunciar "que el Ayuntamiento nos quiere deshauciar sin iniciar ningún diálogo", según ha declarado este martes por la mañana Xavier Cuenca, miembro de la tercera generación de la familia Cuenca, propietaria de cinco de las once paradas de antiguos pajareros.

Rechazan que les hayan caducado las licencias

En declaraciones a los medios, Cuenca ha confirmado que ahora la intención de los paradistas pasa por que la denuncia "llegue a la alcaldesa y se pueda llegar a un acuerdo". A su favor, los paradistas defienden que no es cierto que las licencias con las que llevan su tarea comercial sean del año 1971 y por lo tanto, caduquen este 2021, al hacer los 50 años. De hecho, Cuenca ha recordado que aunque los pajareros ya estaban presentes en la Rambla desde el año 1955, las licencias son posteriores, algunas, de hecho, serían del 2007.

"El argumento principal del ayuntamiento es que las licencias están caducadas", ha apuntado Cuenca, que ha añadido que los pajareros "no tienen ninguna licencia del año 1971, si el ayuntamiento la tiene, que nos la enseñe". En la demanda, los paradistas han pedido medidas cautelares que permitan parar el desahucio hasta que se pronuncie el juez y confían que esto servirá para parar el golpe previsto para el 17 de septiembre.

¿Sacar paradas para poner terrazas?

Con todo, el conflicto sigue bien vivo, y los paradistas acusan al ayuntamiento de querer sacar rendimiento del paseo. En este sentido acusan también a la entidad Amics de la Rambla de presionar el ayuntamiento para echar estas paradas. Según Cuenca, esta entidad tiene un funcionamiento de "lobby" que "vela por los intereses de la hostelería", entre los que hay la rentabilización del espacio que quede vacío si se llegan a derribar las paradass. "Acabarán poniendo terrazas", ha predicho Cuenca.

Una de las paradas de los antiguos pajareros en pleno funcionamiento / Jordi Palmer

Con la denuncia, los antiguos pajareros confían en que se pare la amenaza de desahucio y se abra un diálogo que permita asegurar el futuro de las paradas. En este sentido, los paradistas se muestran favorables a la reforma de la Rambla y a la posibilidad de que haya algún tipo de reconversión de los actuales puestos de venta, incluida la reducción del número. Además, recuerdan que según el calendario de reforma de la Rambla, no está previsto llegar a su tramo hasta el 2028, por lo que rechazan que se les tenga que echar cuando todavía quedan siete años -y dos elecciones municipales por medio- hasta que llegue el momento de las obras.

 

Imagen principal: Xavier Cuenca, miembro de la familia que gestiona cinco de las once paradas existentes / Jordi Palmer