La transformación del inmueble del paseo de Gràcia número 13, el edificio patrimonial conocido como Palau Marcet y que en las últimas décadas fue sede del Cine Comedia en el futuro Museo Carmen Thyssen continúa su camino una vez el plenario municipal del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que lo hará posible, con una regulación que limitará los usos complementarios a un 16% de la superficie total, por debajo del 25% que permite la normativa urbanística vigente para un edificio calificado de equipamiento. Se trata de un trámite más que llega después de que el pasado 17 de marzo ya se aprobara esta MPGM en Comisión, fruto de un acuerdo anunciado unos días antes entre Junts per Barcelona y el PSC.
El trámite ha salido adelante con los votos a favor del PSC, JuntsxBCN, PP y Vox, mientras que BComú y ERC se han posicionado en contra. El expediente se enviará ahora a la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona de la Generalitat para la aprobación definitiva. El concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha defendido el MPGM apuntando que la hoja de ruta aprobada “mantiene el carácter patrimonial” del edificio, además de “limitar las propuestas complementarias de carácter comercial a un máximo del 16 %”. Asimismo, ha lamentado que algunos grupos se hayan posicionado en contra “por ideología por delante de criterios bien informados”, recordando que esto ya pasó con el caso del proyecto de abrir una sucursal del museo Hermitage de San Petersburgo en Barcelona. Desde Junts, el concejal Calvet ha recordado que el futuro edificio incorporará un nuevo volumen que respetará el edificio patrimonial a partir de un proyecto “icónico y discreto”.
La propuesta aprobada prevé la conversión del antiguo Cine Comedia en un equipamiento cultural en el cual se recuperarán elementos patrimoniales originales y establece que el restaurante previsto dentro del equipamiento no tendrá acceso directo desde la calle y funcionará exclusivamente como servicio vinculado al museo y a sus visitantes. Al mismo tiempo, el proyecto incorpora una intervención patrimonial que permitirá restaurar el Palau Marcet y preservar los elementos arquitectónicos originales de su fachada, reforzando el valor patrimonial de este edificio histórico del paseo de Gràcia, catalogado de nivel B, garantizando la conservación de su volumen original, de todas las fachadas a calle, de los laterales y de las cubiertas históricas.
La nueva configuración del inmueble permitirá crear espacios expositivos flexibles tanto para la colección permanente como para exposiciones temporales, así como un gran atrio de acceso, un auditorio, una sala polivalente, espacios educativos y administrativos y actividades complementarias vinculadas al museo, como una tienda especializada y un espacio de restauración con terraza. La intervención también permite resolver el vacío urbano existente en el chaflán, mejorar la coherencia volumétrica con los edificios vecinos y reforzar el carácter del paseo de Gracia como eje de actividad cultural, artística y social.
Satisfacción de Carmen Thyssen
Una vez aprobado el MPGM, Carmen Thyssen ha mostrado su satisfacción señalando que se trata de un “proyecto personal en el que he depositado tanta ilusión y esfuerzo”, recordando que el futuro museo será “una gran oportunidad para disfrutar en Barcelona, en mi ciudad, del arte catalán y, sobre todo, en un período tan emblemático como el modernismo”. Por su parte, Joan Manuel Sevillano, Managing Director de la división cultural de Stoneweg ha afirmado que “estamos realmente satisfechos por este gran paso que se ha dado hoy gracias a la confianza depositada en el proyecto por los diferentes grupos municipales”. “Hace mucho tiempo que trabajamos en ello y con este hito estamos un poco más cerca de convertir en realidad el Museo Carmen Thyssen Barcelona”, ha añadido Sevillano.