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El pleno municipal del Ayuntamiento de Barcelona correspondiente al mes de mayo, que se celebra este viernes, ha llegado precedido de un pleno extraordinario forzado por los grupos de Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y Esquerra Republicana por la situación de huelga de diversos colectivos municipales, como los trabajadores de las bibliotecas. Este pleno extraordinario, que se ha desarrollado en paralelo a protestas en la plaza de Sant Jaume, se ha concluido con una nueva reprobación al gobierno municipal y a su alcalde, Jaume Collboni, con la aprobación de una propuesta que reclama abrir “espacios de diálogo con los colectivos de trabajadores municipales en huelga como los profesionales de los servicios sociales, de las oficinas de atención ciudadana, de las bibliotecas, de las guarderías y de los servicios de feminismos, entre otros”. La propuesta ha obtenido el apoyo de las tres formaciones convocantes y del Partido Popular y el rechazo del PSC y Vox.

En defensa de la posición del Ayuntamiento no ha hablado Collboni, sino el teniente de alcaldía Albert Batlle, responsable de Régimen Interno. Este ha admitido que son conscientes del “malestar” pero ha criticado que los sindicatos CGT, Intersindical y Ábacos —contrarios al convenio laboral aprobado en enero— “no han puesto sobre la mesa ninguna propuesta seria”. De hecho, Batlle ha cargado duramente contra estos sindicatos y ha defendido el convenio aprobado en enero, con una amplia mayoría, con los votos a favor de 12 de los 15 representantes sindicales sumando los de CCOO, UGT y CSIF. Así, ha visto un “precedente peligroso” que se quiera dar espacio “a la parte más beligerante y minoritaria del conflicto”, en relación con el pleno extraordinario y las demandas del resto de sindicatos.

El debate ha tenido lugar con una protesta a las puertas del Ayuntamiento protagonizada precisamente por trabajadores municipales en huelga. La protesta la han convocado la CGT y la Intersindical, que critican la falta de diálogo y el empeoramiento de las condiciones para los colectivos de atención directa a la ciudadanía como las OAC, los servicios de feminismos o los servicios sociales. Desde la plaza de Sant Jaume, los representantes sindicales de los huelguistas han insistido al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que se siente a negociar para revertir el convenio laboral que entró en vigor en febrero: “Si no está dispuesto a negociar, todos los colectivos del Ayuntamiento el día 9 iremos a la huelga y haremos que nos escuche”.

En declaraciones este viernes, los representantes sindicales de CGT Víctor Guimerà y Cristina Roca han amenazado al gobierno municipal con manifestarse durante la visita del papa León XIV, que visitará la ciudad los días 9 y 10 de junio. Han señalado que el nuevo convenio ha hecho “colmar el vaso, que ya estaba muy lleno, de unos servicios colapsados, con plantillas infradotadas”, mientras que el alcalde Collboni evita sentarse a negociar con los trabajadores.