Lluís Rabell ha renunciado a su cargo de concejal del Ajuntament de Barcelona por motivos de salud, tal como lo han anunciado este viernes desde el consistorio. El Ajuntament ha recordado que, durante el actual mandato, Rabell —de 71 años— ha sido el responsable de dirigir las áreas de Pla de Barris, Participació i Innovació Democràtica, Educació i Persones Grans, Memòria Democràtica y el distrito de Horta-Guinardó. También ha informado que la actual comisionada de Relacions Ciutadanes i Diversitat Cultural i Religiosa, Sara Belbeida, pasará a ocupar el cargo de concejala y asumirá sus carteras.
En noviembre de 2023, Rabell ya tuvo que dejar temporalmente el cargo también por motivos de salud, pero ahora la renuncia es definitiva. Entonces, el mismo concejal anunció que "una visita médica rutinaria ha detectado una presencia no deseada en mi organismo" y que tocaba "pasar por quirófano sin dilación y seguir un tratamiento reglado", por cuyo motivo dijo que dejaría sus responsabilidades "durante algunas semanas". También dijo que estaría "en las mejores manos posibles, en la sanidad pública y el fantástico equipo del Hospital Clínic". El alcalde, Jaume Collboni, redistribuyó sus tareas hasta unos meses después, a mediados de marzo de 2024, cuando recuperó sus funciones en el seno del gobierno municipal.
Concejal, diputado y activista
Recordemos que Rabell formó parte de la lista del PSC en las elecciones municipales del 2023 como número 7 y en calidad de independiente, en una maniobra que se interpretó como una estrategia para atraer votantes de los Comuns. Antes, había sido diputado en el Parlament de Catalunya entre 2015 y 2017, cuando encabezó la candidatura Catalunya Sí que es Pot —confluencia de Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Podem y Equo, que consiguieron once diputados. Entonces, protagonizó una de las imágenes de la legislatura: mostró la papeleta del "no" en la votación que comportó la declaración de independencia, como otros diputados de su formación. En cuanto al activismo vecinal, fue presidente de la Federació d'Associacions de Veïns de Barcelona (FAVB) en 2012, después de ser presidente de la Associació de Veïns de l'Esquerra de l'Eixample.
Como concejal de Horta-Guinardó, ha tenido que afrontar situaciones conflictivas como la de la zona de la batería antiaérea de la cima del Turó de la Rovira, conocida popularmente como búnkeres del Carmel. En aquel momento, el verano del 2023, se cerró perimetralmente la zona, pero tal cosa no evitó que hubiera bastante gente que saltara la valla y un vecino, incluso, resultó herido.
