El Museu d'Història de Barcelona ha abierto una nueva sede en la Fabra i Coats, en el barrio de Sant Andreu, para explicar la historia del trabajo en la capital catalana. Esta sede contará con dos exposiciones permanentes: Barcelona, ciudad y trabajo y La Fabra i Coats de Sant Andreu: empresa, trabajo y memoria, protagonizada por la antigua fábrica que se reconvirtió, después de su cierre, en un centro cultural y de arte contemporáneo. Además, también habrá una reserva patrimonial visible, formada a partir de las colecciones del museo y las donaciones de trabajadores, entidades y empresas. El director del Museu d’Història de Barcelona, Carles García Hermosilla, ha afirmado en declaraciones a la ACN, que el museo intenta explicar la ciudad en global con todos sus temas y el del trabajo es una cuestión “absolutamente transversal e importante” para entender su evolución. 

La nueva sede del museo, con una inversión de 4,3 millones de euros, se ubica dentro del recinto industrial, en su nave F. Es la primera vez que este espacio acoge exposiciones abiertas al público. Cuando la fábrica estaba en funcionamiento, cerró en 2005, esta zona se empleaba para el tinte de hilos, que seguía un proceso industrial de alta toxicidad. Por otro lado, la reserva patrimonial, que reúne más de 4.000 piezas, no es visitable, pero sí visible. Entre los diferentes objetos destacan la maquinaria, herramientas, objetos de producción, documentos y materiales vinculados a sectores diversos. La apertura llega con muchos meses de retraso. Las obras para adecuar el espacio, de grandes dimensiones, comenzaron a finales de 2022 y, después de un primer retraso, estaba previsto que abriera las puertas la primavera del año pasado. 

Un museo en expansión: integración del Born 

El Museu d'Història de Barcelona continúa así con su crecimiento, después de que en 2025, el antiguo mercado del Born de Barcelona quedara finalmente integrado dentro de la estructura de este ente, que durante años fue conocido como MUHBA. Esta “integración” levantó polvareda. Desde entonces, lo que era el Centre de Cultura i Memòria, es El Born. Museu d’Història de Barcelona. Su nuevo director, Carles García Hermosilla, justificó los cambios para “culminar la integración” y a la vez “transformar el paradigma de absorción por el paradigma de fusión”, de manera que la misma “integración del Born transforme el conjunto del Museu d’Història de Barcelona”. En su momento, se pensó como el espacio para recordar los hechos de 1714, que es lo que llevó a la inauguración del centro en el marco de la conmemoración del tricentenario de la derrota catalana durante la guerra de Sucesión. Desde el Ayuntamiento de Barcelona, ante las dudas que generaba la decisión, aseguraban que los conceptos de cultura y memoria “continuarán presentes en las líneas de trabajo”.