Las despedidas de solteros y solteras que habían proliferado por toda Barcelona, pero especialmente en las zonas más turísticas, han recibido un buen golpe con la nueva ordenanza de convivencia  que el ayuntamiento de la capital catalana aprobó hace meses y que entrará en vigor el próximo 15 de febrero. En este tipo de reuniones para celebrar que una persona se va a casar pronto, es habitual que los grupos de amigos y amigas lleven elementos sexuales como una diadema decorada con penes o muñecas hinchables. Ahora, en este nuevo documento que forma parte del Pla Endreça del ayuntamiento, se incluyen cambios importantes que supondrán un antes y un después en estas celebraciones en las calles de la ciudad. En cuanto a los elementos de carácter sexual, queda recogida la prohibición de exhibir en la calle "ropa u otros elementos que representen órganos genitales o tengan carácter sexual", según este documento. La novedad es que esta forma parte de las actitudes que se empezarán a multar a partir del mes que viene y, concretamente, su sanción será de hasta 300 euros. También es habitual ver en la entrada de las tiendas de souvenirs camisetas con mensajes denigrantes, a menudo en inglés y mayoritariamente contra las mujeres, que estarán en el punto de mira. 

Facilitar el pago en el momento de la sanción 

No es el único hecho que se sancionará económicamente a partir de ahora. Atentar contra la dignidad de los demás, con "insultos, masturbaciones o exhibicionismo", se podrá multar con hasta 600 euros. Ir con el torso desnudo, fuera de las zonas de playas o de la práctica deportiva) se sancionará con hasta 300 euros. Era uno de los temas más controvertidos en anteriores ordenanzas, ya que en 2011 se establecían sanciones por ir "casi desnudo", una redacción que llegó hasta el Tribunal Supremo, que la anuló por "imprecisa". Ahora "queda prohibido caminar o estar en la calle sin camiseta", un hecho muy habitual sobre todo en la temporada de verano y entre turistas que visitan la ciudad. En este sentido, desde el ayuntamiento han explicado que se han trabajado convenios con la Generalitat y el Estado para asegurarse de que las sanciones puedan llegar a todos los catalanes y españoles aunque no vivan en la ciudad, pero en el caso de extranjeros no residentes se facilita el pago en el momento en que se impone la sanción.

Entre otras novedades también habrá que rociar los orines de los animales, además de recoger sus excrementos (a excepción de los perros de asistencia) para, sobre todo, evitar mal olor en las calles de la capital catalana. En caso contrario, la multa será de hasta 300 euros. En cambio, las pintadas o grafitis no autorizados se multarán con un máximo de 600 euros y las conocidas como "rutas de borrachera", con hasta 3.000.