El derribo de la histórica estación de mercancías de la Sagrera ha comenzado este jueves, un día después de lo anunciado por la concejal de Sant Andreu, Marta Villanueva, y a pesar de que fuentes de Adif no habían avalado la información de la representante municipal, según la cual el derribo de la estructura se efectuaría a partir del próximo lunes. En todo caso, este jueves ya se han empezado a llevar a cabo el derribo de las paredes de las caras interiores del edificio, las que dan al complejo ferroviario, según ha avanzado Betevé. El inicio de la desaparición ha coincidido, precisamente, con una visita no anunciada del ministro de Transportes, Óscar Puente, al ámbito de la futura estación intermodal de la Sagrera.
Aunque inicialmente se preveía que sería durante el mes de marzo cuando se efectuaría el derribo de este inmueble construido en 1922 y sentenciado desde 1994, finalmente será justo a la vuelta de Semana Santa cuando se ejecutará la demolición del edificio en el marco de la gran transformación de la Sagrera y las obras de la futura estación intermodal del mismo nombre. Las primeras tareas previstas eran las de retirada de amianto, para pasar seguidamente al derribo. El derribo, que no ha sido previamente anunciado, contaba con la oposición de entidades como Promoción del Transporte Público y el Foro del Transporte Catalán, que proponían su conservación como equipamiento.



Hay que tener en cuenta que Adif cerró las oficinas que tenía en el interior del edificio sentenciado para dejarlo a punto para su desaparición. Con la desaparición del edificio cambiará la silueta urbana de esta parte de Barcelona, en el marco de una operación que, además de dotar a la ciudad de una nueva estación intermodal, servirá para mejorar la conexión de los distritos de Sant Martí y de Sant Andreu, además de hacer posible la creación del Parque del Camí Comtal, un parque lineal de 4 kilómetros desde el puente de Bac de Roda hasta el nudo de la Trinidad.
El refugio se conservará
En cuanto al refugio de la Guerra Civil que hay en el mismo entorno, descubierto recientemente, la previsión es que no resulte afectado por el derribo y que en el futuro se pueda determinar si se le puede dar algún tipo de uso. Se trata de una instalación que no figuraba en el censo de refugios de 1938 y destaca por su excelente estado de conservación, con estructura tipo búnker, excavada a cielo abierto y construida con hormigón armado, con una losa de cubierta de unos dos metros de grosor preparada para resistir el impacto de bombas de 100 kg. En cuanto a la zona donde está el edificio histórico, está previsto un vial para conectar los dos distritos. En cuanto a la estación intermodal, con la obra civil muy avanzada, de momento se prevé que pueda entrar en servicio hacia el año 2032, aproximadamente.