El pleno extraordinario del Ayuntamiento de Barcelona de este viernes ha acordado "modificar" la ordenanza de terrazas vigente, con el objetivo de garantizar "el equilibrio de usos en el espacio público". La propuesta, impulsada por CiU, C's y PP, ha contado con el apoyo de ERC, el voto contrario de la CUP y la abstención del gobierno, formado por BComú y el PSC.

El concejal de CiU Raimond Blasi ha denunciado la aplicación "unilateral y arbitraria" de la ordenanza por parte del gobierno municipal, hecho que, ha asegurado, genera "incertidumbre" en el sector de la restauración. Desde el PP, Alberto Fernández Díaz ha pedido a la alcaldesa, Ada Colau, que detalle el calendario que seguirá para mejorar a la ordenanza.

Por parte del gobierno, el concejal del PSC Daniel Mòdol y la concejala del BComú Gala Pin se han comprometido a trabajar por una "nueva" ordenanza que vele por el interés de todas las partes.