Jordi Palmer
Aunque en algunos lugares ya se podía ver desde el martes, este jueves, día de Corpus Christi, es la gran festividad del 'ou com balla', cuando los principales patios de la ciudad de Barcelona se adornan con flores y cerezas y convierten su surtidor en protagonista principal gracias al baile del huevo que, situado en lo alto de la fuente, danza haciendo volteos en una de las tradiciones más curiosas de la ciudad. Ver el espectáculo es siempre sorprendente, pero más si se hace desde patios de edificios históricos que suman su arquitectura, a menudo gótica, a un espectáculo floral combinado con el espectáculo del agua y el huevo.
Aunque hay lugares para ver el 'ou com balla' por toda Barcelona, Ciutat Vella es el epicentro de la fiesta, y lugares como el claustro de la Catedral, la Casa de l'Ardiaca, el patio del Museo Marès o el Palau del Lloctinent son algunos de los más indicados para disfrutar de la fiesta con su máxima intensidad en un día en qué, cosa insólita últimamente, barceloneses y turistas se mezclan en harmonía para dejarse llevarse por este baile hipnótico e incansable, incluso si el huevo cae, vuelve a subir acto seguido, donde algunos quieren ver un símbolo del estallido de la vida.