El Bus Nàutic, el servicio de transporte marítimo del puerto de Barcelona, que une el muelle de Drassanes y el de Llevant, o dicho de otra manera, Colom con el Hotel Vela, y que fue estrenado con todos los honores en julio de 2024 en el marco de la transformación portuaria con motivo de la celebración de la Copa América de vela, presenta deficiencias notables en cuanto al uso de la lengua catalana, en contra de la legislación y normativa vigente, según se desprende de una resolución de la Sindicatura de Greuges de Barcelona, en la que se insta al Port de Barcelona “a adoptar medidas para garantizar el uso del catalán sin discriminaciones en el servicio del Bus Nàutic”.

La sindicatura de Barcelona responde así a una queja presentada por una usuaria tras no ser atendida en catalán para comprar un billete y comprobar, asimismo, que la compra por el servicio web tampoco estaba disponible en catalán. La misma ciudadana, además, no fue atendida en catalán por el personal del bar y, una vez terminado el viaje, le remitieron una encuesta de satisfacción donde también se marginaba el catalán. Ante esta situación de clara discriminación de los derechos lingüísticos de los catalanes, la sindicatura, dirigida por David Bondia, recuerda que el Bus Nàutic es un “servicio público” que presta un servicio por encargo del puerto y, por tanto, sujeto al cumplimiento de la normativa que establece que “el catalán es la lengua propia y la de todas las instituciones, incluidas las empresas y entidades que ofrecen servicios al público”.

Además, el síndic de Greuges reprocha al Ayuntamiento de Barcelona que esquivara una queja presentada por la ciudadana por esta discriminación asegurando que la responsabilidad recae en el gestor del Bus Nàutic, la empresa Alsa, porque aun así, “el ayuntamiento debe garantizar que el servicio se preste con respeto por los derechos de la ciudadanía”, más teniendo en cuenta que el mismo ayuntamiento tiene representantes en el consejo de administración de la Autoritat Portuària de Barcelona. También reprocha al consistorio que haya tardado seis meses en dar respuesta a los requerimientos de la sindicatura.

La respuesta de Alsa y del Port a la queja

Asimismo, trasladada la queja a la empresa gestora, Alsa se “disculpó por no haber prestado un servicio de acuerdo con las expectativas de la ciudadana y comunicó a la sindicatura que trasladaría la situación a la persona responsable”. Ahora bien, según la sindicatura, “posteriormente no informó sobre las actuaciones adoptadas para mejorar la prestación del servicio en cuanto al uso del catalán”. Por su parte, el Port de Barcelona aseguró que había supervisado los idiomas en los que Alsa facilitaba la información, detectando como principal carencia la web, donde el contenido del servicio de Bus Náutico está disponible en varios idiomas, uno de los cuales es el catalán, pero el apartado relativo a las condiciones de los abonos estaba disponible solo en castellano. La defensoría también lo ha revisado y ha constatado que “este apartado ya está traducido al catalán, si bien con algunas palabras incorrectas”, mientras que “otras informaciones continúan disponibles únicamente en castellano”.