El discutido proyecto de residencia de Can Capellanets, en el distrito de les Corts de Barcelona, ha vivido este viernes un nuevo giro de guion con el inicio de unas obras de apuntalamiento del edificio efectuadas por operarios vinculados a la empresa L'Oanada Serveis, según han confirmado a elNacional.cat varias fuentes, pese a que la semana pasada, la propietaria de la finca, la Fundació Sant Josep Oriol, por medio del Arzobispado de Barcelona, anunció la rescisión del contrato con la empresa mencionada para construir la residencia de abuelos.

La entrada en la finca y el inicio de las obras se ha efectuado en contra de la voluntad de la propiedad de la finca, según ha podido confirmar elNacional.cat, lo cual supone el avivamiento de un conflicto que hace una semana que parecía haber quedado frenado. Según ha podido saber este medio, la constructora contaba con una licencia que les habilitaba para hacer las obras, pero la rescisión del contrato por parte de la propietaria las debería haber frenado.

De hecho, vecinos de la zona han alertado de la entrada de los operarios, que incluso, según testigos presentes, habrían utilizado cizallas para romper los candados de la puerta e iniciar las obras. Fuentes de la plataforma Salvem el Patrimoni de les Corts, que ha liderado la defensa de la finca para conservar los jardines y el inmueble actual, han señalado a este medio que ya se han puesto en contacto con el Distrito de les Corts para que actúe para evitar el progreso de las obras, aunque a estas alturas, podría tratarse sólo de un conflicto entre privados por la no aceptación por parte de L'Onada Serveis de la rescisión del contrato. Este mismo viernes, este medio ha intentado, sin éxito, ponerse en contacto con L'Onada Serveis.

Oposición vecinal

La residencia de abuelos de Can Capellanets se ha encontrado con la oposición frontal de los vecinos, constituidos en la plataforma Salvem el Patrimoni de les Corts para mostrar su disconformidad ante un proyecto que, desde la perspectiva vecinal, comporta la destrucción de un edificio y unos jardines catalogados como patrimonio protegido. Incluso, los vecinos habían planteado al Ayuntamiento de Barcelona la posibilidad de expropiar la finca para evitar la pérdida de patrimonio.

En este sentido, la semana pasada, fuentes de la plataforma ya apuntaron que les parecía "perfecto" el paro del proyecto, pero hicieron notar que de momento sólo se había confirmado la rescisión del contrato, pero que el proyecto no había sido explícitamente aparcado. Por eso los vecinos siguen pidiendo a la Fundació Sant Josep Oriol y al Arzobispado de Barcelona trabajar conjuntamente en un proyecto que respete la protección del edificio y el jardín.

 

Imagen principal: La finca de Can Capellanets es propiedad de la Fundació Sant Josep Oriol / Jordi Palmer