La Barcelona modernista tiene muchos elementos poco conocidos y alejados del foco turístico, como es el caso de la Casa Hurtado, una torre situada en la avenida de Pedralbes 46-48 (en el distrito de les Corts), construida entre 1904 y 1906 por el arquitecto Guillem Busquets como casa de veraneo para la familia de Antonio Hurtado, un platero de la calle de la Portaferrissa que se quiso dotar de un edificio aislado rodeado de jardín como finca de descanso. Después de que el pasado julio el Ayuntamiento de Barcelona anunciara que lo destinaría a equipamiento público, este mes de abril han comenzado las obras de la rehabilitación, que, una vez finalizadas, permitirán destinar la edificación a nueva sede de la Fundació Victoria de los Ángeles, además de espacio de encuentro y de trabajo para la Associació de Veïns i Veïnes de Pedralbes, entre otros usos culturales y vecinales.
Estas obras de rehabilitación y adecuación de la Casa Hurtado tienen un valor estimado de 2.383.764,97 euros y se han podido empezar después de que el pasado mes de marzo la empresa adjudicataria contratada por BIMSA iniciara los trabajos de perimetraje de la construcción y desbroce. La Casa Hurtado es una torre de 403,29 m² construida por el arquitecto Guillem Busquets entre los años 1904 y 1906 como casa de veraneo para la familia Hurtado. Consta de planta baja y dos plantas piso, y su cubierta sigue la tradición constructiva catalana, ya que se trata de azoteas cerradas por balaustradas. Como edificio modernista, integra los oficios en la arquitectura, tanto en el tratamiento de los techos como en los pavimentos (baldosas hidráulicas), los ladrillos de las fachadas, la aplicación de la cerámica, vidriada o no, y el hierro forjado de las rejas de los balcones.

La actuación incluye la totalidad de la parcela y los espacios exteriores adyacentes con la finalidad de recuperar la imagen original de la Casa Hurtado. En las plantas bajas, las salas nobles originales se restaurarán y servirán como espacio polivalente. Estos espacios podrán funcionar como salas de exposición, o incluso albergar conciertos o audiciones de pequeño formato. Como soporte de este espacio principal, se prevé un pequeño almacén de producción que estará conectado con la sala. En cuanto a la primera planta, las tres salas existentes se restaurarán y servirán como espacio de exposición de material de la Fundació Victoria de los Ángeles para albergar pequeñas exposiciones temporales. Las dos estancias restantes de esta planta estarán destinadas, principalmente, a despachos y salas de reuniones, así como a espacios para uso de la Associació de Veïns i Veïnes del barrio de Pedralbes.
En cuanto a la segunda planta, estará destinada a salas de ensayo. En esta línea, las tres pequeñas salas existentes se restaurarán y servirán, dos de ellas como espacio de ensayo de tríos y cuartetos, mientras que la más pequeña estará destinada al ensayo individual o de dúo. Se prevé que en dos de las salas se instale un piano de pared. En esta planta también se prevé un camerino, donde los músicos se podrán preparar para las actuaciones. Finalmente, en esta planta existe una sala de doble altura con vistas a la ciudad, que se reservará para la administración y archivo de la Fundació Victoria de los Ángeles.