"Postureo". Así ha tildado al presidente de Pimec Comerç, Àlex Goñi, el Día sin Coches que se celebra este jueves en Barcelona y 59 poblaciones catalanas más porque "queda muy bien decir 'día sin coche'". Pero en declaraciones a El Nacional ha emplazado al gobierno de Ada Colau a "no hacer postureo con estas cosas" y a "arreglar el tema de la movilidad, el transporte público y la entrada en la ciudad", entre otras cosas, porque "muchas veces, la gente no coge el coche por capricho".
La queja principal de comercio y restauración es que desde el consistorio no se haya "consensuado" con los afectados la iniciativa y reclaman que "se haga desde el diálogo" porque, ahora mismo, "no se ha hecho de manera profesional" y, además, según Goñi, "no se ha potenciado más el transporte público". "Ya veremos el caos que se puede organizar por la mañana", ha añadido.
Goñi ha cargado fuerte contra el Ayuntamiento por "no habernos consultado una cosa como ésta" que, por otra parte, "se han sacado de la manga", porque "la realidad es que no es nada bueno que creemos esta psicosis de bloqueo y sensación de caos".
Unilateralidad
Reconociendo que aparte de las quejas que provoca esta situación en las diferentes patronales y entidades relacionadas con el comercio y la restauración "estamos muy atentos a los temas medioambientales", el presidente de Pimec Comerç se ha lamentado de que "nosotros colaboramos siempre con el Ayuntamiento" y Colau los ha dejado de lado, como si su opinión no fuera importante.
El vicepresidente de la Fundación Barcelona Comerç, Pròsper Puig, añade un punto caliente más a la cuestión y se ha lamentado en este medio de que, encima, "cada distrito hace lo que le parece". Por ejemplo, algunas calles hacen cortes sólo por la mañana y otros todo el día. Como consecuencia de eso, los comerciantes y los transportistas "no saben qué trozo se corta, ni en qué horarios".
En la línea de Goñi, Puig se ha quejado porque la iniciativa "se ha hecho de manera unilateral y se ha explicado muy poco". En un comunicado conjunto de Fundació Barcelona Comerç, Pimec Comerç, el Gremi de Restauració de Barcelona, Cedac y Barcelona Oberta todos coinciden en este punto: "Exigir un consenso antes de colapsar la ciudad en un día laborable".
Movilidad complicada
"No se ha tenido en cuenta el riesgo operativo que supone celebrar este acontecimiento en un día laborable" porque, insisten, cada calle tendrá unos horarios diferentes y eso "complicará todavía más la movilidad". Lo peor de todo, sin embargo, es que "ya hemos empezado a ver cuáles son las incidencias", así como "las consecuencias que comporta hacia distribuidores, comercios, servicios, clientes y vecinos".
Su propuesta es clara: que el día se organice en sábado o festivo y no en un día laborable porque, aunque los sábados también son "días fuertes para el comercio", la situación "se soluciona mejor".
Continuar igual
Lo peor de todo, en opinión del presidente de Pimec Comerç, es que "el viernes continuaremos igual y con los mismos problemas" porque el transporte público y la cuestión del tráfico "no están solucionados". "Imagínate que el jueves hay una huelga de Rodalies porque aprovechan el móvil para reivindicarse", ha ejemplarizado Goñi.
Desde el Ayuntamiento y la Guàrdia Urbana aseguran que desplegarán efectivos para "evitar" que el caos reine en la ciudad, pero han admitido que "puede haber retenciones en todas partes".
Pensar en positivo
Ante todo esto, Colau salió ayer en defensa de esta iniciativa, que se celebra en muchos países del mundo, "porque forma parte de una concienciación global porque tenemos un problema grave de contaminación". Y es que precisamente son los vehículos privados "el principal factor contaminante de la ciudad".
La alcaldesa hizo un llamamiento a "pensar en positivo" porque en el Día sin Coches "habrá mucha gente que podrá disfrutar de ello", como escuelas o entidades vecinales que podrán salir a la calle sin coches por medio y, además , recordó que de vías principales sólo se cortan la Via Laietana y Gran de Gràcia y que en el resto de vías ya no hay mucho tráfico habitualmente. "La idea es que la gente no se irrite", sentenció.