La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que el próximo 4 de marzo tiene que declarar ante el juez en calidad de investigada por los delitos de prevaricación, fraude en la contratación, malversación de dinero público, tráfico de influencias y negociaciones prohibidas, y que en el pasado pleno municipal aseguró que anteriores gobiernos municipales habían dado subvenciones a dedo, ha tenido que tragarse hoy la bronca del Comité de Ética del mismo ayuntamiento, que la ha reñido por el nombramiento como asesora adscrita a la cuarta tenencia de alcaldía ―área de Alcaldia, de Derechos Sociales y Feminismos (Laura Pérez)― de Alicia Ramos Jordán, pareja sentimental de la concejala de Vivienda y Rehabilitación ―que forma parte del área de la cuarta tenencia de alcaldía― y de Sant Andreu, Lucía Martín.
Según los razonamientos del Comité de Ética, este organismo interno del Ayuntamiento de Barcelona avisa a Colau que "con el nombramiento de la señora Alicia Ramos Jordán como asesora tercera adscrita a la cuarta tenencia de alcaldía se ha producido un daño en el prestigio y la imagen pública de la institución". Por eso, el comité recomienda a la alcaldía "que en un futuro se evite el daño en la imagen pública y el prestigio del Ayuntamiento derivando casos de real o potencial conflicto de interés en el nombramiento de cargos eventuales", en referencia al posible conflicto de intereses de nombrar a una persona de quien es conocida su relación con una miembro del gobierno municipal.
La advertencia llega como respuesta a una queja presentada por Ciudadanos por el nombramiento de Ramos Jordán el 14 de septiembre de 2020, que fue firmado por Colau y para el cual no se aportó "ningún documento" que justificara el nombramiento, razón por la cual se señala que "hay un conflicto de interés, algo reprobable según la normativa del código". De hecho, Cs ha asegurado vía Twitter que el Comité de Ética "les da la razón", ya que "confirma que Colau vulneró el código ético al contratar a la pareja de la edil Lucía Martín como asesora". El partido liderado en Barcelona por Luz Guilarte añade que "la alcaldesa vulneró las reglas éticas y democráticas al contratar con el dinero de todos los barceloneses a familiares como asesores".
Según el escrito del Comité de Ética, queda demostrado que se produjo "el nombramiento de una persona que era pareja en aquel momento de la concejala adscrita a la misma tenencia de alcaldía donde se tenía que incorporar dicha persona", quedando evidente el conflicto de interés. Asimismo, se acuerda que la alcaldesa "tiene la responsabilidad ejecutiva de sus nombramientos", y apunta que eso ha comportado "una imagen reputacional negativa" del consistorio. Este toque de atención se suma a las críticas que ha recibido Colau últimamente por un supuesto incumplimiento del código ético de Barcelona en Comú, por el cual tendría que haber dimitido una vez recibió la citación judicial en calidad de investigada. Con todo, la alcaldesa ya ha reiterado en varias ocasiones que no tiene intención de dimitir por la querella que la llevará ante el juez el 4 de marzo.