La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha salido al paso de las críticas que ayer recibió desde las filas del PP y Ciutadans ante la negativa de dar los permisos para habilitar pantallas gigantes en un espacio público de la ciudad, para poder ver los partidos de la selección española de fútbol durante la celebración de la Eurocopa.

Por medio de un escrito en Facebook, Colau ha remarcado que no se ha prohibido nada ni tiene ninguna animosidad contra La Roja, pero que eso no significa que “tengamos que poner pantallas gigantes en un espacio público juegue quien juegue”.

Asimismo ha recordado que sólo se puso pantalla en una ocasión tan excepcional como la final del Mundial del 2010, y que después de aquella experiencia, “los técnicos desaconsejaron repetirlo por razones de seguridad”.

Por todo ello, además de insistir en que el seguimiento de los partidos en pantalla gigante se podría hacer “en un sitio cerrado”, ha considerado que “PP y Cs y todo su entorno intoxican de nuevo”. “Intentan convertir una decisión de orden público en un ‘desafío nacionalista’”, ha remachado.