El Ayuntamiento de Barcelona tiene previsto instalar veinte cámaras de videovigilancia en la plaza Reial y seis más en la avenida de la Catedral, dos espacios de centralidad en el distrito de Ciutat Vella, dentro del Plan de Videovigilancia que tiene como objetivo reforzar la prevención de hechos delictivos, la seguridad ciudadana y mejorar la respuesta ante incidencias graves. Según ha informado el consistorio este miércoles, esta tecnología permite aumentar la percepción de seguridad a la ciudadanía al mismo tiempo que tiene un efecto disuasorio y de prevención. Las obras en ambas ubicaciones se iniciarán este mes y está previsto que finalicen el mes de julio.

Actualmente, Barcelona dispone de unas 160 cámaras de videovigilancia la primera de las cuales se instaló el año 2001 en la plaza George Orwell. Con el Plan de Videovigilancia ya en marcha, el Ayuntamiento trabaja para ampliar progresivamente el número de cámaras en la ciudad, situando Barcelona en línea con otras grandes ciudades europeas con un total de 660 cámaras. En la plaza Reial, el proyecto prevé la instalación de 20 cámaras de seguridad. El dispositivo incluye la colocación de nuevos soportes en la plaza y diversos sistemas para cubrir tanto el espacio central como el interior de las arcadas y sus entornos. En cuanto a la avenida de la Catedral, se prevé la instalación de seis cámaras.

Cámaras en la plaza Catalunya y el paseo Marítim

Actualmente, continúa la instalación de las cámaras que se anunciaron el año pasado en plaza Catalunya y paseo Marítimo en el marco de la primera fase del Plan de Videovigilancia. En total, hay previsto acabar este año con la colocación de 134 cámaras de videovigilancia, sobre todo en Ciutat Vella y Eixample. En la plaza Catalunya se instalarán 14 cámaras. Las obras se iniciaron en noviembre de 2025 y finalizarán este primer trimestre. En el paseo Marítim se pondrán 12 cámaras.  Las obras comenzarán este mes y se acabarán en mayo. En el conjunto de las cuatro fases previstas, el Plan permitirá llegar a un total de 500 cámaras más en la ciudad distribuidas en 34 espacios de todos los distritos de la ciudad hasta 2027.

Con este despliegue, Barcelona refuerza la seguridad en espacios “de alta afluencia y especial vulnerabilidad, combinando tecnología, presencia policial y garantías de derechos, con el objetivo final de que la ciudadanía se sienta más segura en el espacio público”, según informa el Ayuntamiento. Las cámaras de videovigilancia son una herramienta de prevención de hechos delictivos y una garantía para las víctimas en caso de sufrir un delito. Su función es complementaria a la presencia policial y contribuye a prevenir delitos e infracciones graves, a mejorar la seguridad efectiva en las calles y a facilitar la resolución de investigaciones policiales.