Las 18 familias residentes de tres fincas que todavía están afectadas por el socavón de la L9 en el barrio del Putxet, que también incluyen siete locales comerciales diferentes, tendrán que esperar hasta principios del año que viene para poder volver a casa. Así lo ha explicado el director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat, Ramon Ramírez, en una atención a los medios antes de reunirse con los vecinos. El Govern atribuye los plazos a los trabajos de consolidación del terreno y a la necesidad de retirar la tuneladora de debajo de los edificios. La máquina continúa parada y su puesta en marcha también retrasará meses la finalización del túnel de la L9. Los vecinos que no podrán volver, de momento, al menos este año, son los de las fincas de las calles Rubinstein 2 y 4, y de Teodora Lamadrid 3.
Por otra parte, los vecinos de la cuarta finca que queda afectada desde que se produjera el agujero el pasado mes de julio, que consta de 15 viviendas y un local, podrán volver a su casa en un plazo máximo de seis semanas, previsiblemente a mediados de octubre. Se trata de los vecinos de Teodora Lamadrid 5. La delegada del gobierno de la Generalitat en Barcelona, Pilar Díaz, ha explicado que de las 87 viviendas y 16 comercios afectados inicialmente por el socavón, situados en ocho fincas diferentes de las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid de la capital catalana, se ha autorizado el regreso a casa de 54 familias de cuatro fincas y la reapertura de ocho comercios.
Consolidar el terreno y retirar la tuneladora para acabar la L9
Ramírez indica que los trabajos de consolidación del terreno bajo las tres fincas que todavía quedarán afectadas durarán hasta principios del año que viene, cuando se podrá empezar a hablar del regreso de estas personas a su casa. "Después de este mes de muchas horas de inyección de cemento, más o menos podemos hacer una estimación del tiempo que nos llevará primero consolidar todo el terreno", ha detallado. La tuneladora de la línea L9 del metro, se encuentra parada, pero funcionando, en el punto del socavón. El director general ha explicado a los medios que habrá dos fases en su retirada. En un primer momento, una vez completados los trabajos de estabilización de los terrenos, la tuneladora se retirará veinte metros más atrás del punto donde se sitúan los edificios afectados para poder analizar las causas del socavón.
Estos trabajos supondrán que la tuneladora no llegará a la estación del metro de Lesseps, donde debía acabar su recorrido para perforar el tramo central de la L9, hasta unos meses más tarde de lo que inicialmente estaba previsto, aunque Martínez no ha detallado la magnitud del retraso en estas obras.
El socavón se produjo el 7 de julio, cuando se detectaron movimientos de tierra que provocaron una cavidad de unos ocho metros de largo y cuatro de profundidad en un patio interior del barrio del Putxet. Desde entonces, los trabajos de consolidación del terreno han continuado a un ritmo de 24 horas al día. "La situación se mantiene estable", ha asegurado Ramírez, que ha explicado que se siguen analizando los datos de los sistemas de auscultación y control de los movimientos de los edificios afectados.
