La conselleira de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha anunciado la entrada en funcionamiento hace unos días del parque fotovoltaico más potente de Cataluña en Pujalt, en la Anoia, con 50 MW, que "triplica el de 14 MW" que funciona en Constantí. Con esta incorporación, las renovables instaladas llegarán a 5.067 MW una vez el parque, ahora en pruebas, entre a funcionar en la red. Paneque, además, ha avanzado que con la entrada en funcionamiento del parque fotovoltaico de Alcarràs, que "puede estar" listo en los próximos seis meses, se duplicaría la capacidad fotovoltaica a tierra en Cataluña. Por ahora, Cataluña tiene 660 MW de parques fotovoltaicos y el de Alcarràs será de 400 MW. Lo ha explicado en su intervención en el simposio empresarial internacional de Funseam, la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental.
La consejera ha excusado la ausencia del presidente Salvador Illa, que acostumbra a presidir estas sesiones, pero está de baja médica. Ha defendido que "la energía es un reto muy importante para Cataluña" y que la transición energética no solo está relacionada con el cambio climático sino también "con la competitividad del país". "Sin transición energética no hay posibilidad de liderar el progreso", ha dicho Paneque, que ha pedido a los grupos parlamentarios que abandonen "la demagogia" y ayuden a convencer al territorio de la importancia de las renovables. "No podemos permitir que la demagogia de algunos movimientos nos impida avanzar", ha dicho Paneque.
La consellera ha defendido el esfuerzo del ejecutivo de Illa en materia de transición energética con ejemplos como el decreto 22-2025 para agilizar las renovables, la creación de la comisión interdepartamental de energía presidida por Illa o el Plan Territorial, Plater, que el Institut Català de l'Energia (ICAEN) está presentando en los últimos meses a los municipios. Se trata del mapa que delimita cuál es el suelo disponible y cuál es la cantidad de energía renovable que deben instalar los diferentes territorios.
La directora de l'ICAEN, Anna Camp, ya se ha reunido con 23 comarcas catalanas. En las comarcas gerundenses, les exige multiplicar por casi 90 sus casi inexistentes energías renovables. La Selva, el Alt Empordà, el Baix Empordà, Lluçanès y Osona, Pla de l’Estany, la Cerdanya, Ripollès y Gironès suman ahora mismo tan solo 11 MW de fotovoltaica, ningún megavatio de energía eólica y 104,88 MW de autoconsumo. En total, 115 MW de renovables, de largo la provincia que menos aporta. Y el departamento de Energía les pide que, de cara al año 2050, haya 8.916,4 MW. O sea, le exige que multiplique por 89 su generación renovable, o por 1.000 si descontamos el autoconsumo.
Actualmente, Cataluña solo cubre el 15% del consumo energético mientras el estado español ya llega al 50%. Ha determinado que necesitará solo el 1,2% de su superficie, la mitad de lo que había previsto, para cumplir con sus objetivos de cara a 2050. Tiene 5.000 MW instalados, lejos de los 12.000 que se propuso para 2030 y aún más de los 62.000 necesarios para 2030.
Le hacen falta 383 km² para instalar los 48.000 MW que necesita en zonas naturales y 60.000 en total. Estos 383 km² se tendrán que decidir, entre territorio y promotores privados, de entre un total de 7.233 km² que son aptos para esta finalidad.