El DJ y productor estadounidense Steve Aoki ha participado en una charla en el Talent Arena, una iniciativa integrada dentro del ecosistema del Mobile World Congress, que estos días tiene lugar en el recinto de Fira de Barcelona, en Montjuïc. La intervención se ha centrado en el papel que juega la inteligencia artificial en el ámbito artístico, especialmente en el sector musical, y en los retos que plantea en relación con la identidad creativa y los derechos de autor.
Durante su exposición, Aoki ha situado la tecnología en una fase de desarrollo aún incipiente en cuanto a su aplicación musical. “La IA aún necesita madurar en el mundo de la música”, ha afirmado, en referencia al margen de evolución que, según ha indicado, aún tienen estas herramientas cuando se aplican a procesos creativos vinculados al sonido y a la composición.
El productor ha puesto el acento en la naturaleza identitaria de la música, que ha descrito como un elemento estrechamente vinculado a la expresión personal y cultural. “Las canciones representan identidad”, ha señalado, destacando que detrás de cada pieza hay una trayectoria, unas influencias y una experiencia vital concretas. En este sentido, ha apuntado que la generación automatizada de contenidos musicales abre un debate sobre la autoría y la singularidad de las obras.
El debate sobre los derechos de autor
Una parte relevante de la charla ha girado en torno a la relación entre inteligencia artificial y derechos de autor. Aoki ha explicado que en su práctica profesional no utiliza sistemas de IA para producir música. “La producción que hago no tiene IA”, ha declarado ante el público asistente. Aun así, ha reconocido que ha tenido acceso a pruebas y demostraciones de contenidos generados con estas tecnologías. “Siempre que me han enseñado algo de IA lo escucho, pero lo acabo borrando”, ha afirmado, en relación con los materiales que le han hecho llegar. Sus palabras se han enmarcado en una reflexión más amplia sobre la necesidad de preservar la identidad artística y el control sobre los procesos creativos.
En este contexto, ha defendido que los creadores deben participar activamente en la definición de las normas y criterios que regulen el uso de la inteligencia artificial en la industria cultural. “Los artistas debemos tener voz para gestionar la convivencia con la IA”, ha subrayado. La intervención ha incidido en la importancia de que el sector musical forme parte de los espacios de debate sobre regulación, propiedad intelectual y modelos de negocio asociados a las nuevas herramientas digitales.
La IA como herramienta de asistencia
A pesar de las reservas expresadas, Aoki ha admitido que la inteligencia artificial puede tener un papel como instrumento de apoyo en determinadas fases del proceso creativo. Ha remarcado, sin embargo, que el nivel actual de desarrollo no permite equipararla a una colaboración humana. “Todavía no es lo suficientemente buena para que sea un acompañante humano, pero todo llegará”, ha afirmado, apuntando a una evolución progresiva de la tecnología.

El productor ha planteado también la posibilidad de que los artistas participen en el entrenamiento de los sistemas de IA, aportando criterios estéticos y conocimiento musical. Este enfoque situaría a los creadores como agentes activos en la configuración de las herramientas, en lugar de limitarse a ser usuarios o sujetos pasivos.
En cualquier caso, ha remarcado que la decisión final sobre el contenido que llega al público sigue dependiendo de las personas. “La IA no toma la decisión final sobre lo que escuchamos”, ha concluido, en referencia al papel determinante de productores, artistas y oyentes en la selección y validación de las obras.