El Govern invertirá unos 5 millones de euros para formar en el uso de la inteligencia artificial (IA) hasta 250.000 trabajadores públicos. El objetivo de este programa, que se alargará dos años, es conseguir que la administración funcione de manera "más ágil y eficiente".
Esta apuesta por la inteligencia artificial no comportará una reducción de plantilla sino que se plantea como "una herramienta de asistencia en el día a día y no como sustituto del criterio profesional", según ha detallado el secretario de Telecomunicaciones y Transformación Digital, Albert Tort. "Ponemos el foco en la automatización de tareas y no de procesos y de decisiones", ha añadido en declaraciones recogidas por la agencia de noticias ACN.
La Generalitat ha puesto en marcha formaciones básicas obligatorias para 130.000 empleados y optativas para 120.000 más, siendo el programa de formación "más extensivo" que ha hecho nunca la administración catalana. Además, este mismo año impulsará cursos específicos para que los mismos equipos puedan crear 100 agentes de inteligencia artificial que automaticen tareas y mejoren procesos. "Queremos utilizar la inteligencia artificial de una manera segura, pero que a la vez nos ayude a agilizar y a ser más eficientes como administración", ha dicho el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, que asegura que "la IA no sustituirá a nadie".
De momento, los empleados que realicen la formación básica recibirán enseñanza para usar Copilot, el asistente de inteligencia artificial de Microsoft y que está "amparado en los controles de la Agencia de Ciberseguridad". Los trabajadores públicos también usan el correo y los programas de oficina de la firma tecnológica. Aunque de inicio se empiece por Copilot, la Generalitat no cierra la puerta a formar a los empleados para usar otros modelos como Gemini de Google o Claude de Antrophic.
Las formaciones básicas —que serán presenciales y telemáticas— de aproximadamente 3 horas ya han comenzado con una primera hornada de 30.000 empleados y serán obligatorias para 130.000 trabajadores que trabajan en su día a día con ordenadores y voluntarias para profesionales que estén menos en contacto con las herramientas de IA como podrían ser el cuerpo de Mossos d'Esquadra, Agents Rurals o Bomberos. Se empezará por los trabajadores de la administración de la Generalitat y se ampliará a los empleados de empresas públicas después del verano.
Agilizar las tareas del día a día
Precisamente, una de las empleadas que ha recibido las primeras formaciones es Montse Vallès, jurista de la Dirección General de Servicios Digitales y Experiencia Ciudadana de la Generalitat, que considera que la IA servirá para reducir a "minutos" tareas que se alargaban "dos o tres días". "Me ayudará a discernir y a dedicar más tiempo a pensar y no tanto a redactar informes que tenemos que hacer cada día", ha dicho. Para Vallès, la formación ha servido para "destapar tabúes" y miedos sobre el impacto de la IA en el empleo público.
Otro de los formados, Marc Sanmartí, miembro de la dirección general de Inteligencia Artificial, Eficiencia y Datos de la administración catalana, ve "imprescindible" incorporar estas herramientas que "ya se utilizan mucho fuera de la administración" y hacerlo de forma "colaborativa", como equipo y no solo de forma individual. "Tenemos que estar al nivel de cualquier otra empresa que trabaja en el territorio", ha dicho.
Esta etapa formativa supone una evolución del trabajo realizado entre 2024 y 2025, periodo en el cual se impulsaron 300 formaciones y se capacitaron 13.000 profesionales.
Además, se ofrecerá al personal que trabaja en el entorno Microsoft 365 un itinerario que profundiza en cómo la IA puede ayudar a redactar documentos, crear resúmenes automáticos de reuniones, preparar materiales, generar ideas, analizar textos o agilizar tareas.
100 agentes de IA
El Govern también animará a los empleados a desarrollar agentes de inteligencia artificial para automatizar tareas de forma "más ágil" que si tuvieran que ser desarrolladas por el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Generalitat (CTTI). "Hasta ahora íbamos al CTTI cuando queríamos una solución tecnológica, ahora se puede hacer un agente de manera rápida", ha dicho Albert Tort, secretario de Telecomunicaciones y Transformación Digital. Un ejemplo podría ser una plataforma que genere un documento de texto a partir de grabaciones de voz o un buscador de documentos legales para abogados.
Se trata de un nivel más avanzado de formación que introduce un uso más técnico e integrado de la IA en procesos complejos, con el propósito de crear herramientas específicas para cada unidad. El Govern dará autonomía a los empleados para que los diferentes equipos puedan pensar cómo estas herramientas pueden mejorar el día a día de sus tareas internas. "Son casos de uso de bajo riesgo, de tipo interno, no son de tramitación administrativa", ha dicho Jaume Miralles, director general de Inteligencia Artificial, Eficiencia y Datos en la Administración.
El objetivo fijado es crear un centenar de estos agentes de inteligencia artificial en 2026. En este ámbito, el Govern pondrá en marcha la Escuela de agentes digitales, que ofrecerá apoyo directo a los equipos que identifiquen casos en los que se pueden usar.
Cambio cultural en la organización
El Ejecutivo busca que la administración catalana sea “tractora” e impulsar un “cambio cultural” en la organización para aprovechar las potencialidades de las innovaciones en inteligencia artificial.
Tort ha asegurado que el trabajo de los profesionales públicos “no se puede entender sin la capacidad de utilizar la IA, del mismo modo que no la podemos entender sin haber normalizado el uso de ordenadores, de las calculadoras o de los correctores ortográficos”. El objetivo del Govern es optimizar procesos y dejar tiempo para las “tareas de valor” y, en último término, mejorar el servicio que da la administración a la ciudadanía.
Las formaciones no serán actuaciones aisladas sino que tendrán continuidad con una batería de medidas en los próximos dos años. También se impulsará la Semana de la IA, un ciclo de cinco días con conferencias de especialistas, grupos de trabajo sectoriales orientados a ámbitos como la contratación pública, los recursos humanos o la comunicación, así como demostraciones de casos de uso ya activos. Se prevé que se celebren dos ediciones a finales de este año y cada edición podría reunir cerca de 500 participantes.