El cofundador de OpenAI, Sam Altman, admitió en un correo electrónico de octubre de 2015 que Elon Musk fue la "principal inspiración" para poner en marcha la compañía tecnológica que hoy está en el centro de una batalla legal. El reconocimiento ha salido a la luz este martes en el juicio que enfrenta a los dos antiguos socios en un tribunal federal de Oakland, California, y que ya ha entrado en su segundo día. Musk acusa a Altman y al otro cofundador, Greg Brockman, de haberlo engañado para que financiara la fundación de OpenAI bajo la promesa de que la tecnología sería de código abierto y que la entidad se mantendría sin ánimo de lucro.

El correo electrónico forma parte de las pruebas aportadas este martes por los abogados del propietario de Tesla y SpaceX. En el mensaje, Altman escribe a Musk: "Gracias; de hecho, tú fuiste la principal inspiración para esto". La frase hace referencia a la decisión de crear OpenAI, una iniciativa que, según Altman, surgió después de constatar las dificultades que habían tenido para obtener financiación en sus negocios previos, intensivos en capital. "Nos ha costado tanto conseguir financiación para nuestros negocios de uso intensivo de capital que decidimos intentarlo nosotros mismos", explica Altman en el mismo correo, añadiendo que contaban con el apoyo financiero de Musk.

La necesidad de gobernanza, según Musk

El mismo intercambio de mensajes revela que Musk ya entonces expresaba su preocupación por la gobernanza del proyecto. "No quiero financiar un proyecto que acabe tomando una dirección equivocada", escribió el magnate, considerado el hombre más rico del mundo. En el correo también se mencionan otros posibles inversores, entre ellos "Zuck", en referencia a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook. Aquella exigencia de control por parte de Musk es ahora uno de los argumentos centrales de su demanda: según su versión, accedió a invertir en OpenAI convencido de que la tecnología se desarrollaría de manera altruista y bajo su supervisión.

El mismo Musk, durante la jornada del martes, declaró en el juzgado que fue engañado por Altman y Brockman. Según su testimonio, los dos cofundadores le prometieron que OpenAI se mantendría como una organización sin ánimo de lucro y que el código de la tecnología sería abierto, accesible para todo el mundo. En cambio, con el paso del tiempo, la empresa ha derivado hacia un modelo comercial con fines lucrativos, ha cerrado su código y ha establecido una alianza estratégica con Microsoft, que ha inyectado miles de millones de dólares. Musk invirtió cerca de 45 millones de dólares en los primeros años y formó parte de la junta directiva hasta que en 2018 abandonó el cargo y dejó de hacer aportaciones.

La acusación: incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto

La querella presentada por Musk acusa a la tecnológica y Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto. El argumento principal es que han traicionado la misión original de OpenAI para priorizar los beneficios económicos sobre el interés público. El año pasado, la empresa creadora de ChatGPT obtuvo la aprobación de los reguladores de Estados Unidos para reestructurar su negocio principal y transformarlo en una corporación con fines de lucro, aunque todavía mantiene una configuración de beneficio limitado. Musk solicita al tribunal que revierta esta reestructuración, que destituya a Altman del consejo de administración y que se condene a la empresa a pagar una indemnización millonaria.

Por su parte, OpenAI ha calificado la demanda de "un intento infundado y motivado por la envidia" y para obstaculizar a un competidor. La empresa defiende que la evolución de su modelo de negocio ha sido necesaria para atraer el capital que requiere el desarrollo de la inteligencia artificial, un sector donde las inversiones son astronómicas. También argumenta que Musk apoyó la transformación de la empresa mientras formó parte de ella, y que solo ahora, después de haber lanzado su propio competidor, xAI, ha decidido recurrir a los tribunales. El juicio, que se prolongará varias semanas, promete aportar más revelaciones sobre la génesis de una de las empresas tecnológicas más influyentes del momento.