La catalana Wallbox cerró su año fiscal 2025 con unas pérdidas de 103 millones de euros, reduciendo los números rojos en un 32% respecto al ejercicio anterior, cuando las pérdidas alcanzaron los 108,7 millones, según ha informado en un comunicado este miércoles al empresa de cargadores eléctricos.
En las cuentas de 2025, Wallbox presenta unos ingresos de 145,1 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado fue de 29,5 millones negativos, un 51% mejor que un año atrás.
La compañía ha subrayado que estas cifras reflejan "el impacto positivo de las medidas de optimización operativa, mejora de procesos y eficiencia implementadas". El CEO de Wallbox, Enric Asunción, ha explicado que han centrado los esfuerzos "en construir una organización más eficiente, resiliente y preparada para el futuro, reforzando las bases del negocio".
El consejero delegado también ha añadido que la compañía "sigue avanzando" en el proceso de refinanciación, que esperan completar en las próximas semanas. El pasado mes de octubre, Wallbox alcanzó un acuerdo con la mayoría de sus entidades financieras —Banco Santander, BBVA y CaixaBank— para la suspensión del pago de la deuda, que vencía el año pasado, hasta el 2030.
En diciembre, además, alcanzó un acuerdo preliminar con sus principales acreedores para refinanciar 170 millones de euros de deuda y aportar 22,5 millones de liquidez entre capital y deuda. Dentro de este paquete figuraba la entrada del Institut Català de Finances (ICF) con 12,5 millones de nueva deuda y cinco millones comprometidos por accionistas de referencia.
Así, en enero de este 2026, la Generalitat de Catalunya entraba en el accionariado de Wallbox a través del Institut Català de Finances y su vehículo de venture capital Instruments Financers per a Empreses Innovadores (Ifem), tras una inversión de cinco millones de euros.
