Los trabajadores de la planta de Leche Pascual en Gurb (Osona) han reanudado la huelga por lo que califican de "bloqueo" en las negociaciones. En abril pasado, Leche Pascual anunció la venta de estas instalaciones a la vecina Casa Tarradellas, que planea transformarlas en un elaborador de mozzarella para sus pizzas. Sin embargo, los trabajadores mantienen que Leche Pascual se niega a mejorar las indemnizaciones y que Casa Tarradellas todavía no les ha concretado las condiciones laborales que tendrían los trabajadores que continuasen. Este 31 de julio es la fecha prevista para el cambio de propiedad.

Este jueves, una delegación de trabajadores de la planta de Gurb viajará a Madrid para manifestarse, al mediodía, ante la sede central de Leche Pascual. Y este viernes también protestarán en la fiesta de verano de Casa Tarradellas, que se ha convocado en el recinto del Cabró Rock de Vic.

En un comunicado, los trabajadores recuerdan que desconvocaron la huelga prevista para el 20 de julio por el anuncio de Leche Pascual de trasladarles una nueva propuesta sobre el ERE que afecta a 80 personas. El comité de empresa asegura que este "nuevo gesto de buena voluntad" no ha sido correspondido y que, cuando solo faltan dos días para que finalice el periodo de consultas, "las negociaciones continúan bloqueadas".

Advierten que, si el periodo de consultas acaba sin acuerdo, se proponen judicializar el despido colectivo y "emprender todas las acciones legales necesarias para defender sus derechos". Los abogados del Col·lectiu Ronda asesoran al comité de empresa.

La plantilla mantiene que Leche Pascual se ha negado a mejorar la indemnización de 3,5 millones de euros que les ofreció y que se remite a la posibilidad de que el nuevo propietario de las instalaciones, Casa Tarradellas, les ofrezca trabajo. Sobre esto, lamentan que el conocido elaborador de pizzas "se niega a concretar mínimamente la oferta" sobre el número de contrataciones y las condiciones laborales. Consideran que no se les han ofrecido garantías reales de continuidad.

Hace unos días, desde Leche Pascual se indicó que su oferta económica se sitúa entre un 65% y un 125% por encima del mínimo legal establecido por la normativa laboral vigente para despidos colectivos de estas características. Además de las indemnizaciones, la dirección de Leche Pascual apuntó otras medidas para reducir el impacto del cierre sobre los trabajadores afectados. Entre estas medidas, mencionaron la posibilidad de recolocaciones, tanto en Casa Tarradellas como en la fábrica de Leche Pascual de Aranda de Duero (Burgos), donde ha trasladado la producción que hasta ahora se llevaba a cabo en Gurb.

Leche Pascual estrenó la planta de Gurb en 2005 después de una polémica: la empresa había anunciado que dejaría de comprar leche a ganaderos catalanes porque la Generalitat no consideraba yogur, sino postres lácticos, sus productos pasteurizados. Ante la posibilidad de un boicot, iniciaron la actividad en estas instalaciones.