Veolia, el grupo francés especializado en la gestión del agua potable y el tratamiento de residuos, ha presentado este miércoles sus resultados de los tres primeros meses del año. La multinacional, propietaria de Aigües de Barcelona y participada en un 5% por Criteria, logró una facturación de 11.430 millones de euros entre enero y marzo, lo cual representa un aumento del 1% en comparación con el mismo período del año anterior, una vez descontado el efecto de la caída de los precios de la energía. Paralelamente, el resultado bruto operativo del grupo creció un 5,1% en datos comparables, hasta los 1.766 millones de euros, mientras que el beneficio de explotación corriente avanzó un 7,2%, situándose en 971 millones. La compañía ha aprovechado la presentación de cuentas para confirmar sus objetivos anuales y para tranquilizar a los inversores sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio, que considera limitado gracias a su modelo de negocio.
Según ha explicado Veolia en un comunicado, el incremento de los resultados se explica por la fortaleza de la demanda en los servicios que presta, considerados esenciales para la ciudadanía y para la transición ecológica. La directora ejecutiva del grupo, Estelle Brachlianoff, ha destacado que "Veolia responde a necesidades críticas crecientes" y que su modelo de negocio hace a la compañía "poco sensible a los ciclos económicos o a la inflación". Esta resistencia a los altibajos de la economía es una de las principales virtudes que los inversores valoran de la compañía, especialmente en un contexto de desaceleración global y tensiones geopolíticas.
El agua y la energía, motores del crecimiento para negocios
Por líneas de negocio, el crecimiento de la actividad se apoyó principalmente en dos patas. La división de Agua avanzó un 2,0%, gracias a la revisión favorable de las tarifas en varios mercados y al incremento de la demanda de servicios de saneamiento. La división de Energía, por su parte, creció un 4,1%, impulsada por la necesidad de las empresas y las administraciones de descarbonizar sus procesos y de garantizar un suministro estable. En cambio, el negocio de Residuos se mantuvo estable, sin variaciones significativas respecto al mismo período del año anterior.
Desde una perspectiva geográfica, el comportamiento de Veolia ha sido desigual. La facturación fuera de Europa registró un avance del 3,1%, con unos datos especialmente brillantes en Latinoamérica. En esta región, los ingresos alcanzaron los 525 millones de euros, un 7,6% más a perímetro y tipo de cambio constantes, gracias a las indexaciones tarifarias en la actividad de Agua Regulada en Chile y a la buena progresión de los residuos en Brasil, Argentina y Colombia. En cuanto a Europa, la facturación creció un 0,8%, con una mención especial para la región ibérica. En España y Portugal, los ingresos alcanzaron los 711 millones de euros, un 3,2% más, impulsados por la revisión favorable de las tarifas del agua en el mercado español.
Aunque el conflicto en Oriente Medio ha disparado los precios de la energía y ha generado una gran incertidumbre en los mercados globales, Veolia ha querido transmitir un mensaje de calma. La compañía ha afirmado que su posicionamiento y su modelo de negocio le permiten observar solo un impacto limitado de esta crisis en sus cuentas. La diversificación geográfica y sectorial, así como el carácter esencial de la mayoría de sus servicios, actúan como amortiguadores ante las turbulencias externas. El grupo mantiene, por lo tanto, sus objetivos financieros para el conjunto de 2026.
En cuanto al equilibrio financiero, la deuda de Veolia se situó en 20.797 millones de euros al cierre del primer trimestre. El grupo considera que el nivel de endeudamiento está bajo control, gracias a la mejora del flujo de caja libre y a una gestión estricta de las inversiones y del capital circulante. En paralelo, la compañía continúa avanzando en su transformación estratégica, con un foco especial en la internacionalización y el desarrollo de nuevas tecnologías. Entre las iniciativas más destacadas del trimestre figuran el desarrollo de nuevas ofertas para centros de datos, acuerdos tecnológicos y adquisiciones selectivas. Además, la operación de compra de Clean Earth en Estados Unidos, anunciada hace meses, está previsto que se cierre en junio, lo cual reforzará la presencia de Veolia en el mercado norteamericano de tratamiento de residuos.