El grupo Vall Companys facturó 4.626 millones de euros en 2025, un 11% más que en el ejercicio anterior, lo que consolida su posición de liderazgo en el sector agroalimentario español, según informa este jueves en un comunicado. Sin embargo, el beneficio neto se redujo a 245,4 millones de euros –equivalente a margen neto del 5,3% sobre las ventas a terceros– a causa de la inestabilidad global y de la declaración de un foco de peste porcina africana (PPA) en la sierra de Collserola (Barcelona), que propició la activación de un plan de contingencia.

A raíz de la declaración del foco de PPA, el 28 de noviembre de 2025, la dirección de Vall Companys activó un plan financiero de contingencia para “amortiguar” posibles impactos económicos y de competitividad, así como para “proteger el balance”. Inicialmente, realizaron una provisión de 61 millones de euros, redujeron el dividendo a la mitad –de 72 millones de euros previstos a 36 millones– y pusieron em marcha un “mandato de reducción de inversiones presupuestadas” en los activos del grupo para 2026, que pasó de 190 millones a 85 millones, entre otras acciones.

En el comunicado, Vall Companys señala que el brote de PPA supuso un “duro golpe” para la competitividad del sector porcino español, tanto en ganadería como en comercialización internacional de la carne. Supuso el cierre total de mercados (Japón y México, entre otros) o parcial (China o Filipinas, éste último con cierre total al inicio y actualmente con regionalización) de las exportaciones cárnicas y de subproductos. Esta situación propició el hundimiento del precio marcado en la lonja de Mercolleida.

Recuerda que la irrupción de la PPA es una “grave contingencia” para el sector ganadero cárnico ya que “devalúa el precio del cerdo a nivel ganadero y además bloquea total y parcialmente mercados de exportación cárnica, algunos de ellos de alto valor”. Y advierten que lo más grave es que esta situación puede “alargarse sine die si no se hace un control cinegético del brote erradicando por completo la enfermedad”.

En 2025, por lo que se refiere a la carne de porcino, Vall Companys exportó el 35% de su producción, con Europa central como principal destino por delante de los mercados asiáticos. Las ventas de la división harinera y avícola se enmarcaron en el ámbito estatal, con un flujo exportador aproximado del 10%, igual que el ejercicio anterior.

Según los datos facilitados por la compañía, Vall Companys invirtió el año pasado 193,2 millones de euros en la modernización y mejora de las instalaciones del grupo. Entre los años 2020 y 2025, la inversión acumulada alcanza los 600 millones de euros.

Vall Companys subraya que “siempre ha considerado que la mejor forma de proteger su negocio y cadena de valor en España es con la diversificación productiva” en la península (diferentes vías de negocio y economía circular) y con un plan de implantación internacional que se ha ido desarrollando desde 2016.  Con el objetivo de seguir diversificando la producción en distintos lugares del mundo, ha acelerado la expansión en Latinoamérica con la entrada en dos nuevos países. Ya en 2026, han firmado distintos acuerdos: con Coexca en Chile, a través de su filial brasileña Master Agroindustrial, y con Grupo Pacuca en Argentina, con un crédito participativo de 14 millones de dólares.

Además de estos países; desde 2016, el Grupo Vall Companys ha ido implantándose de forma gradual en Latinoamérica como accionista minoritario de empresas en Perú, Colombia, Uruguay y Brasil; exceptuando México, donde controla un 75% de un operador.

Finalizó 2025 con 17.336 empleos directos, un 20,3% más que a cierre del año 2024. Destaca que las empresas del grupo aportaron el año pasado 155,95 millones de euros en impuestos y Seguridad Social.