El pleno de la Cambra de Comerç de Barcelona ha avalado la ampliación del número de sillas de plata, de dos a diez. A pesar de la oposición de una parte de sus miembros, los vinculados a Eines de País, y de la patronal Pimec, la medida ha salido adelante y el presidente de la institución, Josep Santacreu, ha salvado la primera situación comprometida del mandato. Lo ha logrado por los pelos, gracias a su voto de calidad, ya que la votación, que ha sido secreta, ha terminado con empate a 29 votos.
La ampliación del número de empresas de mayor aportación voluntaria ha sido tan polémica como lo fue su reducción, en el anterior mandato. El presidente y la mayoría del comité ejecutivo de la Cambra defendían pasar de dos a diez para ampliar la representatividad de la gran empresa y equipararla a su peso en la economía catalana. Así, el comité ejecutivo aprobó llevarlo al pleno, pero no hubo unanimidad.
El voto negativo de Eines de País se podía prever, ya que en el mandato 2019-2023, en el cual presidieron la institución, ya redujeron de las 14 que había hasta dos, el mínimo legal, y que ocupan CriteriaCaixa y el RACC. Pero no fue tan esperada la oposición de Pimec, ya que hasta ahora había apoyado a Santacreu, empezando por su elección.
La patronal que preside Antoni Cañete, que tiene tres miembros directos en el pleno, pero cuenta también con empresas socias, considera que ampliarlas supone sobredimensionar las grandes empresas en detrimento de las pymes, que forman la gran mayoría del tejido empresarial, y que además resta influencia a las empresas elegidas democráticamente. Las empresas que ocupan las sillas de plata pagan 75.000 euros al año.
Pimec ha reaccionado esta tarde y fuentes de la patronal han manifestado que respetan la decisión y que continuarán trabajando "por una Cambra fuerte, plural y útil para el conjunto de todo el tejido empresarial". No obstante, también han añadido que "continuarán defendiendo que la mejor manera de garantizar una representación equilibrada es a través del sufragio, preservando un modelo de gobernanza basado en la igualdad de oportunidades y en la legitimidad democrática".
Desde Eines de País, Toni Fitó, exvicepresidente de la Cambra y actual miembro del pleno, explicó que se oponen a la ampliación porque lo consideran una “anomalía democrática”. Fitó no compra el argumento de infrarrepresentación de las grandes empresas, porque, además de las dos de mayor aportación, también hay elegidas en plenario, representando patronales, como miembros del pleno sin derecho a voto y como socios institucionales; ni el económico, porque su aportación al presupuesto de la Cambra no llegará al 2%. Cree que el único argumento es electoral, ya que hay elecciones en 2027.
Cómo queda la composición del pleno de la Cambra
El pleno está formado por 60 miembros, que hasta ahora se repartían así: 52 elegidos en las elecciones de 2023, sufragio que se hace por epígrafes buscando un equilibrio similar al peso de cada sector en la economía catalana; 6 elegidos por las patronales, que se reparten a partes iguales Foment y Pimec, y 2 empresas de mayor aportación, que son CriteriaCaixa y el RACC. De los 52 por sufragio, la candidatura Va d'Empresa, encabezada por Josep Santacreu, obtuvo 31, mientras que Eines de País ganó 21.
Ahora, el incremento del número de sillas de plata cambiará los equilibrios en la Cambra. Se mantendrán los 60 miembros del pleno, de manera que se reducirán de 52 a 44 los elegidos por sufragio libre. Las patronales Foment y Pimec mantendrán tres sillas cada una.