Los trabajadores de AkzoNobel en El Prat de Llobregat, que pertenecían a la catalana Titanlux hasta que la compró el grupo holandés en el año 2021, han denunciado este miércoles diversas irregularidades que consideran que la empresa está cometiendo con el Expediente de Regulación de Ocupación (ERO) que quiere ejecutar con 120 despidos sobre un total de 197 empleados, dos tercios de la plantilla, en la fábrica. Aseguran que la empresa lo hace para "deslocalizar la producción a Polonia", que la cantidad de despidos "coincide" con los 120 afiliados sindicales que tiene la empresa y que el recorte coincide con un aumento de producción que les ha hecho aumentar las horas extra de manera considerable en los últimos meses.
La empresa defendió el ERE por el cierre de la sección de pintura al disolvente, debido a la disminución de las ventas por motivos ambientales, para destinarla exclusivamente a la producción de pinturas de base agua "más sostenibles con el medio ambiente". También implementará un plan para aumentar la automatización de procesos, según informaciones de los sindicatos.
El abogado del Colectivo Ronda, Paco Pérez, ha alertado que "sospechan" que el "coste laboral en Polonia es más barato" y ha señalado la subvención pactada en el año 2023 que se comprometía a ampliar producción y crear 80 nuevos puestos de trabajo en la planta de la Zona Franca. Sin embargo, en el año 2023 la empresa sí que anunció una inversión de 14 millones en esta planta con una contratación de 84 personas. "En cualquier caso, es contradictorio recibir aquella subvención y ahora recortar por otro lado", ha dicho Montse Abolafia, representante sindical de la planta a co.bas. Pérez también ha asegurado que "el compromiso de mantenimiento de puestos de trabajo era de 5 años y no se está cumpliendo".
Tanto el abogado como las representantes sindicales han asegurado que la empresa "no puede argumentar motivos productivos ni organizativos" porque está en un muy buen momento de facturación y, de hecho, trabajaron "más horas extras que nunca" el pasado 2025, mientras aplicaban una nueva inversión de 11 millones de euros en tecnología. Sònia Quesada, también de co.bas, ha descrito la inversión como "una gran mentira". "Trabajábamos sábados, trabajábamos de noche. Si la empresa hace inversiones en vuestro centro de trabajo y os da más trabajo, no os está ayudando, se están organizando para haceros fuera", ha lamentado. Según Pérez, en una fábrica donde en ocasiones las horas extra habían sido anecdóticas el año pasado se superaron las 1.000.
A pesar de este aumento de la producción, denuncia Pérez, la primera propuesta del ERE es "próxima al mínimo", con poco más de 20 días por año trabajado y sin aceptar que se trata de despidos improcedentes. "Supongo que hay margen para negociar", ha dicho Pérez, que también ha alertado de que "el Tribunal Supremo ha sentenciado que no se puede echar a trabajadores por motivos productivos y después incorporar a otros", ante la sospecha que tienen de que esto pueda suceder.
Los delegados sindicales denuncian también "represión sindical", ya que se trata de una fábrica "especialmente combativa" y que se les quiere sustituir porque tienen "unas condiciones laborales mejores" que en otros lugares de trabajo. "Los despedidos son 120 y los afiliados sindicales también. ¿Casualidad? Yo no lo creo", ha denunciado Quesada. "La empresa tiene beneficios y también en España. Lo que quiere es tener más", ha dicho.
El Ayuntamiento de El Prat, con el apoyo de todos los grupos municipales, ha expresado su "apoyo" a los trabajadores y ha pedido a la empresa "reconsiderar el despido" de los trabajadores y trabajadoras.
El sindicato ha denunciado la presión recibida por el comité de empresa desde que en el año 2020 cuando AkzoNobel compró Industrias Titan para que aceptáramos voluntariamente renunciar a sus condiciones de trabajo. La multinacional esgrimió que "sus costes salariales no permitían alcanzar los beneficios deseados por los inversores, aunque, las leyes laborales, garantizan claramente que en una fusión entre dos empresas se ha de respetar", manifiesta Co.bas Catalunya. Por lo tanto, el sindicato aclara que "las causas esgrimidas por AkzoNobel son claramente económicas para maximizar beneficios".
AkzoNobel Coatings, la matriz del grupo en España tiene cinco centros de producción, cuatro de los cuales en Catalunya: El Prat de Llobregat; en Zona Franca en Barcelona, para la producción de pinturas y recubrimientos para los sectores de la automoción, que tiene más de 500 trabajadores y es en esta división la más grande del grupo en Europa; Vallirana, un centro especializado en la fabricación de pinturas en polvo; y Vilafranca del Penedès, para envases metálicos; y una quinta planta en Vigo. Con una cierta especialización, tiene cinco unidades de negocio: pinturas decorativas, para automoción, industrial, recubrimientos de alto rendimiento para yates, y pintura en polvo.
En noviembre de 2025, la multinacional finalizó una inversión de 32 millones de euros en la construcción de una nueva fábrica de envases metálicos en Vilafranca del Penedès (Alt Penedès). La operación ha generado 40 nuevos puestos de trabajo y contó con el apoyo de ACCIÓ. El centro para envases completa el área industrial del grupo en la planta de producción en Vilafranca del Penedès, que da trabajo a 140 personas.