Solaria ha cerrado un 2025 de fuerte crecimiento, apoyada en la diversificación geográfica y en el desarrollo de proyectos que combinan generación solar y almacenamiento con baterías. La compañía registró un beneficio neto de 137 millones de euros, un 55% más que el ejercicio anterior, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 266 millones, un 32% más y en niveles históricos para el grupo, según comunicó la compañía. Los ingresos ascendieron a 303,4 millones, un 27% más.
La mejora de los resultados responde, en primer lugar, al crecimiento de la capacidad operativa y a la entrada en funcionamiento de nuevas plantas. A cierre de 2025, la energética contaba con más de 3 GW en operación, lo que supone un incremento significativo respecto al año previo. A ello se suma una cartera relevante de proyectos en construcción y en distintas fases de tramitación, tanto en España como en otros mercados europeos.
La internacionalización se ha convertido en uno de los ejes centrales de la estrategia de Solaria. La compañía que dirige Arturo Díaz-Tejeiro ha avanzado en el desarrollo de instalaciones en Italia, Alemania y Portugal, donde ha logrado autorizaciones clave y ha impulsado proyectos de gran escala. Este despliegue reduce su exposición exclusiva al mercado español y le permite aprovechar la creciente demanda de energía renovable en distintos países del entorno comunitario.
Otro de los motores del ejercicio ha sido la decidida apuesta por el almacenamiento energético. La firma ha puesto en marcha y desarrollado instalaciones híbridas que integran generación fotovoltaica y sistemas de baterías, una combinación que gana peso en un contexto de mayor volatilidad de precios y necesidad de flexibilidad en el sistema eléctrico. Al cierre del ejercicio, Solaria disponía de más de 1.300 MWh en sistemas de almacenamiento en operación o construcción en España, con un ambicioso potencial de crecimiento en Europa.
Este posicionamiento refuerza su capacidad para cerrar contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPAs) con grandes consumidores industriales y corporativos. Durante el año, la compañía suscribió acuerdos relevantes con grupos empresariales de distintos sectores, consolidando una cartera de clientes diversificada y con contratos de largo recorrido. Además, trabaja en fórmulas que combinan energía solar y baterías para suministrar electricidad estable a infraestructuras intensivas en consumo, como centros de datos.
Esfuerzo inversor
La evolución de los ingresos y del Ebitda se ha visto acompañada de un importante esfuerzo inversor. A lo largo de 2025, Solaria destinó en torno a 400 millones de euros a impulsar su crecimiento orgánico, tanto en nuevas plantas de generación como en proyectos de almacenamiento y desarrollo internacional. Esta política inversora busca consolidar un modelo de negocio más integrado, capaz de generar valor a lo largo de toda la cadena energética.
Con estas cifras, la compañía refuerza su posición entre las principales renovables españolas y acelera su transformación hacia una plataforma europea de infraestructuras energéticas. Más allá del crecimiento puntual del beneficio, el grupo afianza una estrategia basada en la diversificación geográfica, la hibridación tecnológica y la firma de contratos estables a largo plazo.
En un entorno de transición energética y de creciente electrificación de la economía, Solaria encara los próximos ejercicios con una base operativa más amplia y con nuevas líneas de negocio que, según su hoja de ruta, deberían seguir sosteniendo el crecimiento en resultados.
“Estamos ejecutando con rigor el plan presentado en nuestro Capital Markets Day. El avance en almacenamiento y expansión internacional confirma que Solaria ya no es solo un desarrollador solar, sino una plataforma europea de infraestructuras energéticas preparada para el nuevo ciclo industrial y digital de Europa”, explicó Arturo Díaz-Tejeiro, consejero delegado de la compañía.
