La agenda de la Reunión del Cercle d'Economia ha encontrado un espacio para abordar la relación entre la defensa y la industria en un contexto en el que Catalunya aspira a tener un papel relevante en la competitividad europea. La charla, celebrada en el marco de la tercera y última jornada del encuentro empresarial, ha contado con la participación de Roser Roca, vicepresidenta de Airbus Defence & Space; Adrià Argemí, consejero delegado de Pangea Propulsion; y Jaume Sanpera, consejero delegado de Sateliot.

Los tres ponentes han coincidido en la necesidad de reforzar la soberanía tecnológica del continente y han detectado un cambio de tendencia en la atracción de capital, aunque han alertado de las dificultades burocráticas que persisten.

Sanpera ha defendido que Europa vive actualmente un proceso de integración en materia de defensa y ha afirmado que, por primera vez, resulta más ventajoso "ser europeo que americano o chino" en este ámbito. Según el consejero delegado de Sateliot, las comunicaciones satelitales son estratégicas y es necesario que el continente disponga de soberanía plena en este sector. El objetivo, ha explicado, debe ser crear campeones industriales con el apoyo de Europa que puedan triunfar más allá del continente y competir globalmente.

Roca, por su parte, ha lanzado una advertencia basada en la experiencia de Airbus. Con la legislación actual, ha asegurado, sería muy complicado crear una empresa como la que ella representa, dado que el marco normativo europeo ha tendido a la fragmentación y la desconfianza entre estados. La vicepresidenta de Airbus Defence & Space ha remarcado que es imprescindible para la salud del ecosistema industrial que haya diversificación de actores, y ha alertado de que el exceso de regulación puede ahogar la iniciativa privada.

Capital y burocracia: asignaturas pendientes

Argemí, al frente de Pangea Propulsion, ha aportado una visión desde la empresa emergente. Ha celebrado que algo está cambiando en Europa porque empieza a haber atracción de capital en fase inicial, un fenómeno que hace unos años era inexistente.

No obstante, ha matizado que todavía falta capital especializado y que en España es difícil encontrar este tipo de financiación para proyectos tecnológicos con vocación de defensa. Argemí ha añadido que queda mucho camino por recorrer a escala burocrática para materializar un gran proyecto europeo integrador, y ha instado a difundir mejor la necesidad de que existan tecnologías vinculadas a la defensa, a menudo mal vistas por una parte de la opinión pública.

Cercle economia 2026 Roser Roca Vice-President Strategy – Airbus Defence & Space / Foto: Carlos Baglietto
Imagen de Roser Roca, vicepresidenta de Airbus Defence & Space | Carlos Baglietto 

Uno de los momentos centrales del debate ha sido cuando los tres ponentes han puesto ejemplos de aplicaciones civiles de tecnologías con potencial de defensa. Sanpera ha explicado que cuando fallan las comunicaciones terrestres, las satelitales continúan funcionando, y este ámbito permite también un mejor control de los campos agrícolas, la gestión de recursos hídricos o la prevención de desastres naturales.

Roca ha revelado que, en clave catalana, están desarrollando un sistema de observación de la Tierra que permite controlar incendios forestales, una tecnología con evidente impacto en la Protecció Civil, pero también con derivadas en el ámbito de la seguridad. Argemí ha sido todavía más explícito: a pesar de trabajar en proyectos espaciales civiles, todos los desarrollos que hacen tienen un impacto directo o indirecto en el ámbito de la defensa, una realidad que hay que asumir y gestionar.

El aumento del gasto como oportunidad

Sobre el incremento del gasto en defensa que varios países europeos han anunciado en los últimos meses, Roca ha planteado que el gran reto no es solo cuándo invertir, sino cómo utilizar esta inversión para reforzar las capacidades estratégicas europeas y cortar dependencias externas, especialmente de terceros países. La directiva de Airbus ha defendido que hay que desarrollar todas las capacidades con sinergia, evitando duplicidades y aprovechando el talento existente en cada territorio.

Argemí ha añadido un argumento económico y social: la soberanía estratégica crea puestos de trabajo estables y de calidad. Sanpera ha cerrado la sesión con una reflexión de carácter geopolítico: la disuasión es imprescindible en un mundo donde las amenazas se han multiplicado.

Además, ha recordado que las tecnologías de defensa ya están presentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, desde los sistemas de navegación de los coches hasta la ciberseguridad de los teléfonos móviles, aunque a menudo no se sea consciente. El debate ha concluido con un consenso implícito: Europa tiene ahora una ventana de oportunidad, pero aprovecharla exigirá menos burocracia, más capital especializado y un cambio cultural en la percepción de la industria de defensa.