El Santander ha anunciado su intención de lanzar una oferta de canje para adquirir el cerca del 10% del capital de Banco Santander Brasil que todavía no controla, en una operación valorada en un máximo de 1.908 millones de euros. El grupo, que recientemente ha cerrado la compra de TSB en Reino Unido y de Webster en Estados Unidos, busca reforzar su presencia en uno de sus mercados estratégicos.

La entidad presidida por Ana Botín posee actualmente alrededor del 88,3% de Santander Brasil, su segundo mercado por beneficios después de España. Solo en el primer semestre del año, la filial aportó un beneficio de 1.093 millones de euros al grupo, mientras que cerró 2025 con unas ganancias de 2.168 millones.

La operación se llevará a cabo mediante ofertas públicas de canje voluntarias y simultáneas en Brasil y Estados Unidos para adquirir la totalidad de las acciones ordinarias, acciones preferentes, units y American Depositary Shares (ADS) que permanecen en manos de accionistas minoritarios, explica el banco en un comunicado remitido a la CNMV.

La oferta no persigue la exclusión de bolsa de Santander Brasil y tampoco estará condicionada a un nivel mínimo de aceptación. Como contraprestación, el Santander ofrecerá acciones de nueva emisión del grupo. Los accionistas recibirán 0,4056 acciones de Banco Santander por cada unit o ADS de Santander Brasil y 0,2028 acciones por cada acción ordinaria o preferente.

Estos títulos se entregarán en forma de Brazilian Depositary Receipts (BDR), negociados en la Bolsa de São Paulo, o de ADS, que cotizarán en la Bolsa de Nueva York. La oferta incorpora una prima del 15% sobre el precio de referencia de cada unit de Santander Brasil. Si todos los accionistas minoritarios aceptaran la propuesta, el banco emitiría alrededor de 156 millones de nuevas acciones, equivalentes aproximadamente al 1,1% de su capital actual.

No obstante, la entidad advierte de que, dependiendo del grado de aceptación, los ADS de Santander Brasil podrían dejar de cotizar en la Bolsa de Nueva York y cancelarse su registro ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

Refuerzo de la estrategia en Brasil

La operación se enmarca en la estrategia de asignación disciplinada de capital de Banco Santander y busca simplificar la estructura del grupo al tiempo que incrementa su exposición a uno de sus principales mercados. "Brasil es uno de los mercados principales de Santander, con unas perspectivas muy favorables a largo plazo, una base de clientes amplia y creciente, y grandes oportunidades de crecimiento rentable", afirmó la presidenta del grupo, Ana Botín.

La directiva destacó que la operación permitirá reforzar la apuesta por Brasil, al tiempo que ofrecerá a los accionistas minoritarios una prima atractiva y la posibilidad de convertirse en accionistas de un grupo financiero global y diversificado.

El Santander prevé que la operación tenga un efecto positivo sobre sus principales métricas financieras sin afectar a su posición de capital. Según las estimaciones del grupo, la adquisición incrementará el beneficio por acción alrededor de un 0,5% a partir de 2028 y elevará el valor contable tangible por acción en torno a un 0,6%, manteniendo un impacto neutro sobre la ratio de capital.

Asimismo, la entidad considera que la transacción contribuirá a impulsar el crecimiento del beneficio a largo plazo y reforzará su capacidad de generación orgánica de capital. La operación queda sujeta a las autorizaciones regulatorias habituales, a la aprobación por la junta general de accionistas de Banco Santander de la correspondiente ampliación de capital y a la ausencia de cambios materiales adversos.

Como parte del proceso, Banco Santander solicitará además su registro como emisor extranjero en Brasil y la admisión a negociación de sus acciones mediante un programa de Brazilian Depositary Receipts (BDR).