El próximo fin de semana, el Circuit de Catalunya vivirá un momento cargado de simbolismo para el automovilismo catalán. La cita que se celebrará en Montmeló marcará el final de una etapa que se ha alargado durante décadas, ya que será la última carrera de Fórmula 1 disputada en Montmeló dentro del calendario regular del Campeonato del Mundo. A partir de la próxima temporada, el trazado catalán pasará a formar parte de un sistema de rotación que hará que la máxima competición automovilística solo vuelva cada dos años. El cambio representará una nueva realidad para uno de los circuitos históricos del campeonato. La decisión se enmarcará en la estrategia impulsada por Liberty Media, propietaria de los derechos comerciales de la Fórmula 1, que durante los últimos años ha apostado por una expansión internacional orientada a mercados con una elevada capacidad económica y una gran proyección comercial.
Esta política favorece la incorporación de nuevas sedes al calendario y, paralelamente, reduce el peso específico de algunas pruebas históricas europeas. El principal factor que explicará la nueva situación del Circuit de Catalunya será la llegada del Gran Premio de Madrid. La capital española acogerá el 13 de septiembre la primera edición de una carrera que se disputará en un circuito urbano ubicado en los alrededores del recinto ferial de IFEMA. El proyecto cuenta con el apoyo de las instituciones madrileñas, que han firmado con Liberty Media un contrato que garantizará la celebración de la prueba de manera permanente hasta el año 2035. La incorporación de Madrid al Mundial tendrá consecuencias directas sobre la continuidad de Montmeló.
Los promotores de la Fórmula 1 no acostumbran a mantener dos carreras fijas en un mismo país y, además, la candidatura madrileña ha presentado unas condiciones económicas más atractivas. El canon que abonará Madrid será superior al que asume actualmente el Circuit de Catalunya, un factor determinante en un campeonato cada vez más condicionado por los ingresos que generan sus organizadores locales. La situación también responde a una tendencia global que se ha consolidado en los últimos años. Liberty Media habrá impulsado la entrada de nuevas carreras en los Emiratos Árabes Unidos, en los Estados Unidos y en países con una gran capacidad financiera como Singapur o Azerbaiyán, lo que habrá incrementado la competencia entre los diferentes circuitos para mantener su presencia dentro de un calendario limitado.
Una empresa de Santa Perpètua tendrá un papel destacado
A pesar de que el centro de gravedad de la Fórmula 1 en el Estado se desplazará progresivamente hacia Madrid, Catalunya seguirá manteniendo una cierta presencia en la organización del nuevo Gran Premio. Una parte de la actividad vinculada a la prueba madrileña tendrá sello vallesano. La empresa ferial de la Comunidad de Madrid, sobre la que pivotará la organización del evento, ha adjudicado por 9,7 millones de euros el contrato de diseño y montaje de las pasarelas para peatones del circuito urbano a Nüssli Iberia. La sociedad es la filial española de la multinacional suiza especializada en construcciones temporales y tiene su sede en Santa Perpètua de Mogoda. La adjudicación convertirá a la compañía en una de las piezas relevantes de la infraestructura necesaria para hacer posible la celebración de la carrera madrileña. Las pasarelas tendrán un papel fundamental para garantizar la movilidad de los espectadores en un trazado que transcurrirá por un entorno urbano y ferial, una de las principales singularidades del nuevo Gran Premio.
Desde sus instalaciones en Santa Perpètua de Mogoda, Nüssli Iberia desarrolla habitualmente proyectos vinculados a grandes eventos y equipamientos. La compañía dispone de una plantilla de unos sesenta trabajadores y mantiene una relación habitual con el Circuit de Catalunya, donde presta servicios relacionados con el montaje de estructuras temporales. La empresa también ha trabajado en numerosos actos institucionales y culturales organizados en Catalunya.
Entre el año 2021 y la actualidad, las administraciones públicas catalanas han adjudicado contratos por valor aproximado de 600.000 euros destinados al montaje de infraestructuras temporales en diferentes eventos. De esta manera, mientras la Fórmula 1 iniciará una nueva etapa con Madrid como sede permanente del Mundial en el Estado, una empresa establecida en Santa Perpètua de Mogoda formará parte del engranaje que hará posible esta nueva cita. El protagonismo deportivo se trasladará hacia la capital española, pero una parte de la actividad económica asociada al proyecto seguirá teniendo conexiones con el tejido empresarial catalán.
