México se ha consolidado como uno de los mercados financieros más atractivos para la banca internacional. En los últimos años, entidades digitales como Openbank, Nubank o Revolut han desembarcado en el país, mientras que Bunq acaba de solicitar licencia para operar. La baja inclusión financiera, la elevada población joven y un entorno regulatorio favorable han convertido al país azteca en un objetivo prioritario para neobancos y grandes grupos tradicionales.
En este escenario, la presencia de la banca española sigue ganando relevancia. El BBVA se mantiene como el mayor banco del país y además, México es ya el mercado que más beneficios aporta al grupo, incluso por delante de España. El Santander, por su parte, acumula casi ocho décadas de actividad ininterrumpida en el país.
También el Banco Sabadell ha reforzado su apuesta mexicana. La entidad opera en México desde hace más de 30 años, inicialmente con una oficina de representación y, desde 2014, mediante una filial bancaria. En 2020 abandonó el negocio de particulares para centrarse en banca corporativa, pero en 2024 regresó al segmento minorista con una propuesta exclusivamente digital, que ahora podría reforzar.
La importancia estratégica de México para Sabadell ha aumentado especialmente tras la venta de TSB, su filial británica. Hasta ahora, España generaba alrededor del 78% del beneficio del grupo, TSB aportaba un 18% y México representaba cerca del 4%. Con la salida del negocio británico, el banco dependerá principalmente de sus operaciones en España y México.
Un negocio que ya triplica el beneficio prepandemia
Aunque el tamaño del negocio mexicano de Sabadell sigue lejos del de gigantes como el BBVA o el Santander, la evolución de sus resultados ha sido especialmente significativa. Sabadell México cerró 2025 con un beneficio neto de 64 millones de euros, siendo el cuarto año consecutivo en el que mejora el resultado, un resultado que superó en tres veces los 19 millones obtenidos antes de la pandemia, en 2019.
Entre ambos ejercicios, el beneficio del Sabadell en México se ha incrementado un 236%. Y en el mismo tiempo, el beneficio del BBVA ha mejorado un 95% y el del Santander, un 79%.
La evolución del negocio refleja además la recuperación tras los años más difíciles de la crisis sanitaria. En 2020 el beneficio del Sabadell en este mercado cayó a cuatro millones de euros y en 2021 apenas alcanzó un millón. En aquel momento, el ya exconsejero delegado del grupo, César González-Bueno, llegó a estudiar tanto la venta del negocio mexicano como la de TSB. Aunque, finalmente, el banco optó por mantener ambas operaciones, una decisión que los resultados posteriores han respaldado.
Sabadell descarta vender México
Tras anunciar la venta de TSB en plena opa del BBVA, surgieron dudas sobre si el Sabadell podría desprenderse también de su filial mexicana. Sin embargo, el banco ha rechazado de forma reiterada esa posibilidad. El consejo de administración considera que México es un mercado estratégico y rentable para el grupo y ha descartado una salida del país. La entidad defiende además el potencial de crecimiento del negocio financiero mexicano, donde la penetración bancaria sigue siendo inferior a la de otros mercados desarrollados.
El reto de consolidar y ampliar el crecimiento del negocio mexicano recae desde este año 2026 sobre José Iragorri, que ha asumido la dirección de la filial en sustitución de Albert Figueras. El catalán se ha despedido este año de México tras ejercer durante los últimos tres años como director general del banco en el país y ha regresado a España para asumir la responsabilidad de liderar la red comercial de Banco Sabadell en este mercado.
El relevo se produce en un momento clave para el banco, que busca reforzar su posicionamiento en México tras la venta de TSB, en plena defensa de su independencia tras acabar la opa del BBVA y bajo un nuevo equipo ahora dirigido por Marc Armengol.
