Rovi obtuvo en 2022 un beneficio neto de 199,7 millones de euros, lo que supone haber ganado un 30% más que en 2021, según ha informado este martes la farmacéutica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los ingresos operativos de la compañía farmacéutica se incrementaron en un 2%, hasta los 817,7 millones de euros, gracias a la "fortaleza" del negocio de fabricación a terceros, que creció un 52% en ventas, y al negocio de especialidades farmacéuticas, cuyas ventas se incrementaron un 8%.

El ejercicio 2022 ha estado marcado por el crecimiento del biosimilar de enoxaparina, el lanzamiento del medicamento Okedi en Europa y el crecimiento del área de fabricación gracias al acuerdo de colaboración con Moderna.​ La compañía farmacéutica ha destacado que en 2022 superó la banda alta de sus previsiones de crecimiento de los ingresos operativos (15%-20%) al registrar un aumento de los mismos del 26%.

Según ha destacado, las ventas de su división de heparinas (Heparinas de Bajo Peso Molecular o HBPM y otras heparinas) se incrementaron un 9% el año pasado, hasta los 264 millones de euros, en tanto que las ventas del biosimilar de enoxaparina totalizaron 152,9 millones de euros, un 23% más que en 2021. Por su parte, las ventas de los productos farmacéuticos con prescripción crecieron un 7% y sumaron 372,6 millones.

 Aumenta un 35% el dividendo 

Las ventas fuera de España crecieron un 41% con respecto a 2021, situándose en 553,4 millones, lo que representó el 68% de los ingresos operativos de todo el ejercicio. Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) de Rovi aumentó un 37% en 2022, hasta alcanzar los 278,9 millones de euros.

Tras los buenos resultados cosechados, Rovi ha asegurado que propondrá a su junta general de accionistas el reparto de un dividendo con cargo al ejercicio 2022 y a resultados de ejercicios anteriores por importe de 1,2938 euros por acción. Esta cantidad supone un incremento del 35% con respecto al dividendo pagado con cargo a los resultados del ejercicio 2021 (0,9556 euros/acción). 

La cifra supone también el reparto de un importe equivalente, aproximadamente, al 35% del beneficio neto atribuido consolidado de 2022. Para hacer frente a esta remuneración al accionista, la compañía desembolsará un total de 70 millones de euros. No obstante, pese a los buenos resultados del negocio en 2022 que permitirán a Rovi aumentar su dividendo, la compañía ha advertido de que la situación no será tan positiva en 2023.

Descenso de los ingresos en 2023

Para 2023, Rovi espera que sus ingresos operativos disminuyan entre 10% y 20% con respecto a 2022, aunque superarán en entre un 5% y un 10% a la cifra alcanzada en 2021. De cara al presente ejercicio, la farmacéutica asume un nuevo escenario pospandemia en el que el Covid sería, "previsiblemente", una enfermedad estacional y la vacuna, en principio, se administraría una vez al año.

Por ello, Rovi prevé un segundo semestre "más fuerte" que el primero en cuanto al negocio de fabricación a terceros. La compañía espera que el primer trimestre de 2023 incluya ingresos vinculados a la producción de la vacuna en el cuarto trimestre de 2022, y que el segundo trimestre de 2023 sea el trimestre con menores ventas de fabricación a terceros. No obstante, avisa de que la incertidumbre asociada a la evolución de la enfermedad es "muy alta", por lo que asegura que no es posible evaluar, de forma precisa, el impacto que este nuevo escenario podría tener en su negocio de fabricación a terceros.

Bajo los términos del acuerdo firmado con Moderna, en febrero de 2022, Rovi sigue invirtiendo para incrementar sus capacidades de formulación, llenado aséptico, inspección, etiquetado y empaquetado en sus instalaciones y espera que dichas capacidades estén totalmente instaladas a finales de 2024. "Teniendo en cuenta la mencionada previsión de reducción de los ingresos operativos en 2023 y que Rovi continuará con su política de inversiones, es razonable esperar que los resultados de la compañía también se puedan ir ajustando a la baja en 2023", concluye.